El Parlamento en un acto de absoluta justicia, rindió homenaje a Hugo Fernández Faingold. Sin duda un hombre de ese calibre merecía ese reconocimiento. Además de lo significativo del momento mientras leía sobre esa instancia pensaba sobre la importancia de hombres como Hugo y sobre cuanto debemos de cambiar desde el Partido para volver a ser lo que fuimos hasta el año 1999, una opción de gobierno real.
Tengo mas que claro los cambios que se han dado en el escenario político nacional a partir de la elección del 2004; el salvar al País hundió electoralmente al Partido Colorado. Se debieron tomar duras medidas que inevitablemente tuvieron repercusión electoral, pero se entregó un País en marcha el, mismo que llego a estar al borde de precipicio.
La ciudadanía le dio su voto de confianza al Frente Amplio, fuerza política que navego entre la lealtad institucional y el oportunismo político. A partir del 2004 el sistema político uruguayo cambio y en especial el Frente Amplio, quien ante lo que vio desde la tribuna se dio cuenta que tenia que tirar por la borda todos sus postulados históricos. Sabedores que con ese discurso ganarían, fueron inteligentes en no aplicarlos cuando llegaron al poder. El otrora radical Astori se convirtió en un Economista moderado, Tabaré Vázquez, el que prometió iba hacer “…temblar las raíces de los árboles…”, paso a ser un Presidente que de lo primero que se ocupo fue de ir a EE UU a transmitir un mensaje de tranquilidad al punto tal de ser partidario de firmar un tratado de libre comercio con EE. UU, es decir de “yankees go home “paso sin dudar a “welcome yankees” mientras pescaba con George Bush.
Así fue que el Uruguay empezó a transitar por nuevos senderos y ante esa nueva realidad el Partido Colorado quedo a la vera del camino consiguiendo ese nuevo Frente Amplio captar una masa de votos batllistas que a la fecha no se logra regresen aunque esta claro que hay un porcentaje de votos que mueven su voto , que perfectamente podrían no votar a esa fuerza política, pero que para hacerlo deben tener una opción que tenga una cercanía con determinados postulados programáticos y es solamente el Partido Colorado el que lo puede ofrecer.
El Partido Nacional se ha mantenido en un mismo nivel de votación y no creo cambie esa realidad estará siempre un punto más arriba, un punto más abajo pero siempre dentro de ese parámetro, siendo además un Partido al que le cuesta administrar lo que es ser la mayoría, tener la responsabilidad de gobernar, el que la mayoría le de su voto. Un ejemplo acabado de lo que manifiesto es el resultado del ballotage que le dio el triunfo a Luis Lacalle Pou, la primera vuelta demostró que la gente quería el cambio, pero también dejó en claro que no estaba tan de acuerdo que un blanco fuera quien estuviera al frente del gobierno y de ahí el resultado del ballotage, siendo 1% la diferencia a favor de quien fuera electo Presidente,
El mensajee de la ciudadanía fue muy claro, más incluso que el de la última elección, porque en esta última instancia fue a partir de una gestión de gobierno y eso genera un desgaste natural, aunque también otra vez, quedo claro el mensaje en el ballotage, que le cuesta a los uruguayos votar a un candidato blanco para Presidente de la Republica.
Lo concreto es que ante el nuevo escenario político repasas los hombres y mujeres de los Partidos Políticos y una vez más el Partido Colorado demuestra tener la mejor gente para llevar adelante los destinos de la República, acompañado de aquellos otros Partidos opositores al actual gobierno, pero no. a mi entender, en el marco de un mismo lema. Tengo claro que electoralmente en principio, conviene, pero ese es un análisis matemático electoral que no necesariamente coincidirá con la realidad. Para tener mas bancas hay que tener candidatos que atraigan a la masa y a partir de ahí los Partidos trabajaran para conseguir cada uno la mejor representación parlamentaria posible en la primera vuelta. La experiencia del FA no es trasladable fácilmente, creer lo contrario lo considero un razonamiento tan simplista como peligroso.
Nadie duda que los tiempos de la lucha entre blancos y colorados es tema superado, pero no porque ahora coincidamos en temas que históricamente nos dividieron, sino porque es obligación el ponerse de cara a la nueva realidad , pero pare eso está la figura del ballotage sin la necesidad de conformar un lema común que conllevaría a debilitar aún más al Partido Colorado y a consolidar al Partido Nacional como la mayoría de una minoría importante , mientras el FA seguramente continuara ganando elecciones.
Quiero hombres Colorados y Batllistas convencidos, hombres como los de los tiempos de Hugo Fernández Faingold, que pueden hacer posible que el voto moderado del FA sufrague por nuestra fuerza política, mientras tanto los blancos nos acompañaran, los que no tienen que tener otra opción son ellos, no nosotros.
Sino retomamos ese camino estaremos dejando por mucho tiempo el gobierno en manos de gente que se acomoda según la ocasión a designios en los que no creen pero que siendo oportunistas han incorporado para llegar al poder.
Vi hace pocos días a alguien, Colorado y Batllista, decir que es “Luisista”, por un momento pensé que se refería a Luis Batlle y resulto ser que hablaba de Luis Lacalle Pou……realmente por ahí no veo sea el camino
Luisistas si, pero de Luis Batlle.


