Son las 11 y 30 del viernes y tengo que cerrar la columna, intuyendo que a las pocas horas sea obsoleta.
Hago mías las palabras de Seth Frantzman: las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) fueron derrotadas o algo así.
A lo largo de 15 meses, dice el periodista, la guerra contra los islamistas se transformó en una serie de incursiones con resultados decrecientes. Las batallas de Jabaliya y Beit Hanoun son un ejemplo. Israel los derrota y a los pocos días vuelven. Solo se movieron de un lugar a otro.
Israel tuvo victorias y derrotas en el campo político. Es inminente el canje de no más de treinta cuerpos de mujeres, niños y hombres mayores de 50 años secuestrados, la mayoría vivos – a los hermanos argentinos Horn los separan, uno vuelve, el otro no-, a cambio de la liberación de mil a mil setecientos militantes islámicos, privados de libertad en las cárceles israelíes, de manera análoga a lo acontecido en 2011, en trueque del soldado Gilad Shalit, y noviembre de 2023.
Los islamistas festejan su victoria porque resistieron una guerra contra una potencia militar durante quince meses, salvando a la mitad de su ejército y sin perder control sobre su pueblo en armas. Hamás logró en este tiempo lo que la Autoridad Palestina no obtuvo en 31 años de convivencia casi pacífica con los judíos.
Imagínense quien se quedará con las calles de Cisjordania cuando el anciano Mahmud Abás deje este mundo. El nombre que la maldita prensa progresista nunca repitió: Yahya Al Sinwar (1) se transformará en el nuevo Saladino (2) y su historia perdurará a lo largo de este milenio.
A la derrota política y moral de Israel se suma la económica, la irreparable fuga de 80 mil cerebros judíos hacia el primer mundo, asqueados de tanta insanía.
El turismo hacia Tierra Santa hace tiempo que pasó a mejor vida.
Se sabe que habrá otras dos etapas, una tregua de 42 días, la presencia de una línea Maginot a lo largo del enclave musulmán y el mayor logro, el control de la frontera entre Gaza y Egipto.
Es probable que los islamistas pasen a la clandestinidad y sus líderes emigren. Que se firme un tratado de paz con Arabia Saudita, quien desplazaría a la República Islámica de Irán y a Qatar como benefactores del pueblo que reza, fornica y lucha.
Se supone que Trump le hará un regalo de Derecho Público a las aspiraciones expansionistas de Israel sobre el oriente de Jerusalém- lo que Occidente llama Palestina- y sus suburbios, Judea y Samaria.
Volviendo a Beit Hanoun, el lunes, el soldado uruguayo israelí Ilan Konfino, integrante de la brigada Nahal, resultó herido.
Ilan emigró junto a sus padres desde Uruguay cuando era aún menor de edad. Es hijo del humorista Claudio Konfino quién en 2018 co protagonizó una serie con Adrián Suar, exhibida en más de quince países. El uruguayo, con su brigada Nahal, operaba en la Franja de Gaza.
Mi grupo de amigos ya sabía de sus temerarias operaciones donde para eliminar a uno o dos islamistas, que frecuentemente aparecían de abajo de la tierra, se arriesgaba la vida de una decena de soldados, en un Beit Hanoun de paisaje lunar.
Así estaban las cosas hace unas horas y el ejército se lo hizo ver a la política. En la guerra como en el casino, hay que saber retirarse a tiempo.
Antes del inicio de la guerra, la unidad israelí encargada de detectar los túneles, mapearlos, eliminar a sus moradores y destruirlos era la brigada Yahalom- Diamante-. Es parte del Cuerpo de Ingeniería de las FDI- y está compuesta por diferentes compañías especializadas que son responsables de la guerra subterránea: el reconocimiento de ingeniería, la desactivación de artefactos explosivos y las armas no convencionales.
La unidad fue creada en 1995 y después de la Guerra de Gaza de 2014, conocida en Israel como Operación Margen Protector, duplicó su tamaño. Desde el fiasco militar israelí de 2014, los integrantes de la fuerza Yahalom estuvieron nueve años cambiando información con los Estados Unidos.
John Spencer (3) sirvió 25 años como soldado de infantería de Estados Unidos, incluyendo las dos guerras en Irak.
Dice el militar que antes de la actual guerra contra Hamás, las FDI era uno de los cuerpos uniformados mejor preparados para la guerra subterránea. Su ejército tenía una respetable experiencia en el manejo de túneles trans-fronterizos en los bordes problemáticos de Líbano, Egipto y la Franja de Gaza.
Las FDI- creían, antes de octubre de 2023, que de la destrucción de túneles –construidos por los gobernantes de Gaza a lo largo de 15 años, en 20 núcleos poblados, como medio defensivo a los bombardeos israelíes, protegiendo a los soldados que rinden culto al Islam radical– debían ocuparse fuerzas militares especialmente entrenadas.
Hasta octubre de 2023, ningún ejército del mundo se había enfrentado a algo parecido. Estos saben construir túneles, pero su destrucción es un tema complicado e inédito. El armamento puede destruir una parte pero no lo deja inoperativo. Para demoler con explosivos un edificio en el primer mundo traemos a nuestros mejores ingenieros y supone meses de estudio. Allí, bajo fuego enemigo, hombrecitos israelíes vestidos de verde, deben manejarse con kilos de bombas.
Al comienzo de la guerra, las FDI atacaron numerosos búnkeres y túneles con municiones precisas basados en información de inteligencia. El experto militar no dedicó ningún carácter a la circunstancia de que dentro de los túneles podían hallarse, como aconteció, uno o varios israelíes secuestrados. El fuego israelí mató a dos de ellos, druzos- musulmanes que no les caen bien a los árabes sunitas favoritos de los montevideanos y por eso los secuestraron de su patria en el sur de la Tierra de Israel – Palestina. Eran padre e hijo, estaban privados de libertad en Rafah, la zona humanitaria sobre la que todos los ojos progresistas del mundo pusieron sus ojos y no vieron nada.
En los túneles de dicha ciudad, los israelíes encontraron a otro secuestrado musulmán druso perdido, y uno o dos días después, los cadáveres de seis hombres y dos mujeres jóvenes, muy bonitas, de religión judía, asesinadas minutos antes de la presencia militar israelí. Los islamistas son inclusivos, matan a mujeres y hombres por igual. Tal vez por eso les caen tan bien a las feministas montevideanas.
La red subterránea de Hamás, a menudo llamado el “ Metro de Gaza” incluye 280 kilómetros de túneles y búnkeres a profundidades que van justo debajo de complejo de viviendas, mezquitas, escuelas, hospitales y otras infraestructuras civiles hasta 60 metros bajo tierra. Se estima que hay más de 5000 entradas a los mismos.
Cada kilómetro de túnel le costó a los países sponsores de la destrucción de Israel, básicamente Qatar, aquel emirato donde Messí ganó un mundial y la República Islámica de Irán, uno de los mejores amigos de los tiranozuelos latinoamericanos y Putín, 275 mil dólares el kilómetro !!!!
El costo total de los túneles supera los mil millones de dólares. Es que para los islamistas radicales, la recuperación de los lugares santos de la Tierra de Israel – Palestina, la derrota moral del opresor sionista mediante la pérdida de vidas judías y la liberación de los palestinos de las cárceles israelíes, son las únicas políticas públicas por las que vale la pena vivir, morir y sobretodo invertir. Este conflicto no es económico ¡estúpido! (4)
Si tomamos como ciertas las cifras del periódico con problemitas de neutralidad llamado “ La Diaria” , de que murieron 28 mil mujeres, niños y ancianos palestinos en este conflicto, fuera de los otros 20 mil soldados islamistas radicales muertos en combate, estos pagaron 48 vidas por cada preso a liberar. Nunca se vió una causa popular mas anti-humanista en la historia. Bueno en realidad sí, los progresistas apoyaron la revolución cultural de Mao Ze Dong en los sesenta.
Los soldados israelíes que intervinieron en la trampa de Gaza precisaron equipo especial para respirar, comunicarse, desplazarse y disparar bajo tierra.
Casi todos los elementos del equipo militar estándar diseñado para la superficie no funcionan en el subsuelo. No funcionan los GPS, los aparatos de radio y los drones.
Como están debajo de población civil, la marina y la aviación eran ineficaces.
Las gafas de visión nocturna no operan donde hay ausencia total de luz.
El disparo de la propia arma puede causar una lesión personal si no se cuenta con el equipo de protección adecuado. Ni les cuento de la cantidad de soldados caídos en fuego amigo, derrumbes o mala voladura de blancos militares. Así murieron varios integrantes de la brigada Nahal de Ilán Konfino, seguramente.
Pero con el transcurso de la guerra, las fuerzas israelíes no especializadas, como la brigada Nahal, pensaron que habían aprendido a ubicar las entradas de los túneles, los respiraderos o su alimentación eléctrica.
Viendo esta realidad, los islamistas usaron las entradas a los mismos como cebos para el principal objetivo de la campaña iniciada durante el feriado de Simjat Torah de 2023, matar israelíes, ¡cosa que han hecho con singular suceso! Las bajas israelíes, civiles y militares desde octubre de 2023 ya están tocando las dos mil. Los heridos y discapacitados multiplican ese número por dos.
Cuando las FDI hallan la entrada a un túnel, la examinan y cartografían, disponiéndose de drones para uso subterráneo, robots y perros adiestrados con cámaras.
En la desesperación de combatir a un enemigo con técnicas inusitadas, al inicio los israelíes pensaron en inundarlos, pero esta técnica tuvo un impacto mínimo, la demora en llenarse llegó a un par de semanas. El revestimiento de hormigón es poroso y el agua se escurre.
Son tantos los túneles que la brigada Yahalom no dió abasto. Algunos conectaban dos o más edificios, otros permitían que dos o más brigadas islamistas interaccionen.
Cuando un túnel de Hamás ya no les reportaba utilidad, los islamistas lo llenaban de explosivos a la espera de que los israelíes caigan en la trampa cuando los descubriesen.
Cuando comenzó la guerra en Gaza, el general de brigada Dan Goldflus comandaba la 98 división de paracaidistas. En noviembre de 2023 las FDI fueron por la Ciudad de Khan Yunis, un bastión de Hamás en el sur. Goldflus encargó a sus soldados aprender a obtener información respecto a los túneles con que se encontraban. Al mando de dicho general, por primera vez en la historia militar, Israel atacó a los islamistas con dos brigadas simultáneas en la superficie y bajo tierra.
Una vez conquistados había que ponderar que túnel destruir y cual no. Israel priorizó a los usados para contrabandear armas, los que unían el norte de la franja con el sur, los que conectan ciudades y el control de mandos que estaba debajo de un edificio de las Naciones Unidas en Gaza Citi, cuyo personal, a lo largo de los años nunca se percató de lo que estaba pasando debajo, o por lo menos eso dicen. Los montevideanos les creen.
La destrucción de miles de túneles que solo unían dos edificios, por ejemplo, hubiese supuesto un esfuerzo inacabable, por ello, centenares de estos siguen en pie a pesar de haber sido detectados.
(1)Yahya Sinwar o Yahia Sinuar (en árabe: يحيى السنوار, romanizado: Yaḥyá al-Sanwār; Jan Yunis, 29 de octubre de 1962-Rafah, 16 de octubre de 2024)1 fue un político y militante palestino que se desempeñó como líder de la organización islamista palestina Hamás, así como principal responsable de la misma en la Franja de Gaza desde 2017 hasta 2024.23 Fue uno de los cofundadores del aparato de seguridad de Hamás. Antes del asesinato de Ismail Haniya en julio de 2024 en Teherán (Irán), estaba considerado la segunda figura más poderosa dentro de Hamás. Tras ser designado como sucesor al frente de su oficina política, se convirtió en la persona clave de la organización.
(2) Al-Nāsir Ṣalāḥ ad-Dīn Yūsuf ibn Ayyūb (en kurdo: Selahedînê Eyûbî; en árabe: صلاح الدين يوسف بن أيوب) (Tikrit, c. 1137-Damasco, 4 de marzo de 1193), más conocido en Occidente como Saladino, Saladín, Salahadín o Saladine, fue uno de los grandes gobernantes del mundo islámico, siendo el primer sultán de Egipto y Siria, e incluyendo en sus dominios partes de los Estados cruzados, Mesopotamia, Yemen, Hiyaz y Libia.2 Con él comenzó la dinastía ayubí, que gobernaría Egipto y Siria tras su muerte. Proveniente de una familia kurda, Saladino fue una figura importante en la Tercera cruzada, en la que lideró los esfuerzos militares musulmanes en contra de los Estados cruzados en el Levante. En estas guerras contra los cruzados cristianos, Saladino alcanzó una enorme victoria con la captura de Jerusalén (2 de octubre de 1187), poniendo fin de esta manera a casi nueve décadas de ocupación de los francos.
(3)Trabaja para el Modern War Institute, en el Urban Warfare Project del International Working Group on Subterranean Warfare. En el sitio web de West Point publicó un artículo el 2 de diciembre de 2024 respecto a las impresiones que le está provocando esta insólita guerra.
(4)«La economía, estúpido» (the economy, stupid), fue una frase muy utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra George H. W. Bush (padre), que lo llevó a convertirse en presidente de los Estados Unidos. Luego la frase se popularizó como «es la economía, estúpido» y la estructura de la misma ha sido utilizada para destacar los más diversos aspectos que se consideran esenciales.



