Un país pequeño con grandes desafíos redefine su turismo a partir de la sostenibilidad, la innovación social y la puesta en valor de identidades locales.
¿Qué es el turismo regenerativo?
El turismo regenerativo es una corriente que busca ir más allá de la sostenibilidad. No se trata solo de minimizar impactos negativos, sino de generar efectos positivos que restauren y fortalezcan los ecosistemas naturales, las culturas locales y las economías comunitarias. Implica diseñar experiencias que promuevan la inclusión, la educación y la prosperidad compartida, donde el visitante se convierte en aliado del territorio y no en simple consumidor de recursos.
Más allá de la conservación

Uruguay comienza a posicionarse en la región con un enfoque que supera la simple conservación de sus recursos naturales. El turismo regenerativo se presenta como una oportunidad para equilibrar desarrollo económico, inclusión social y preservación ambiental.
Hoy luego de recorrer el país creo que existe la oportunidad de diferenciarse en la región con un modelo turístico que supere la lógica del consumo masivo y se convierta en motor de regeneración territorial. Esto implica conectar la riqueza natural de playas, termas, sierras y humedales con las identidades locales y los saberes comunitarios.
En los últimos años, el turismo rural ha crecido en todo el país de la mano de SUTUR (Sociedad Uruguaya de Turismo Rural y Natural), que reúne a decenas de emprendedores que ofrecen experiencias auténticas en campos, bodegas, chacras y pueblos. Desde la ordeña de vacas en Tacuarembó, hasta talleres de cocina criolla en Colonia o caminatas guiadas en Lavalleja, estas propuestas no solo diversifican la oferta, sino que fortalecen la economía familiar y revalorizan el patrimonio cultural.

Ejemplos de este cambio se encuentran en distintos rincones del país: desde las experiencias rurales en Canelones, donde familias abren las puertas de sus chacras para mostrar tradiciones vivas, hasta el turismo enológico en Colonia y Montevideo, que combina innovación con la recuperación de prácticas históricas vinculadas a la vitivinicultura. En el litoral termal, por ejemplo, el desarrollo de circuitos de bienestar que integran aguas termales con productos locales (quesos, mieles y artesanías) genera un modelo económico más equitativo, en el que los beneficios se distribuyen entre pequeños productores y emprendedores.
Identidades y saberes locales
El rescate de saberes rurales, la puesta en valor de productos locales y la construcción de circuitos que conecten experiencias auténticas son claves para diferenciar a Uruguay en el mapa global. El turismo puede ser un puente entre productores, artesanos, emprendedores y viajeros, generando un consumo consciente y responsable. Esa lógica no solo fomenta el arraigo y la pertenencia en las comunidades, sino que multiplica oportunidades para las nuevas generaciones.
Una narrativa coherente y medible
En tiempos de crisis climática, el turismo uruguayo necesita una narrativa que lo posicione como ejemplo de coherencia y de alternativas. No se trata de repetir modelos del pasado con megaproyectos estandarizados, sino de diseñar experiencias que eduquen, que tengan propósito y que generen prosperidad compartida. La bioeconomía, el financiamiento climático y la educación patrimonial son ejes que Uruguay puede integrar en sus políticas públicas para fortalecer su imagen internacional.
El desafío y la oportunidad

El mundo observa con atención a los destinos que logran innovar en sostenibilidad. Para Uruguay, este es el momento de mostrar que el turismo puede ser una herramienta de regeneración real, mensurable y replicable. No basta con decir qué hacemos; es necesario demostrar cómo y por qué lo hacemos.
El futuro de los territorios uruguayos se juega en la capacidad de conectar su riqueza natural y cultural con un modelo de desarrollo que valore a las personas, los saberes locales y la diversidad de sus paisajes. Más que un país turístico, Uruguay tiene la oportunidad de consolidarse como un país regenerativo: más justo, más resiliente y más conectado con el mundo.
Sostengo personalmente la convicción de que el desarrollo debe ser para todos y con todos, uniendo sostenibilidad, inclusión y justicia social como pilares de futuro.
Fuentes y referencias
- Ministerio de Turismo de Uruguay (2022). Plan Nacional de Turismo Sostenible 2030. Montevideo: MINTUR.
- Sociedad Uruguaya de Turismo Rural y Natural – SUTUR (2024). Informe anual de experiencias rurales y comunitarias.
- Cámara Uruguaya de Turismo – CAMTUR (2023). Memoria institucional. Montevideo: CAMTUR.
- Cañada, E. (2021). Turismo y desarrollo: de la sostenibilidad a la regeneración. Alba Sud Editorial.
- Scheyvens, R. & Hughes, E. (2019). Tourism and sustainable development goals. Routledge.
- Naciones Unidas (2021). Transformar el turismo para un futuro sostenible. ONU Turismo.



