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Un proyecto de ley innecesario, el voto electrónico
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Un proyecto de ley innecesario, el voto electrónico

Este proyecto(*) nos deja con la amarga sensación de que fue ideado y documentado en una servilleta de La Pasiva.Quienes participaron en su desarrollo parecen haber leído algún artículo en internet sobre el voto electrónico, pero carecen de los conocimientos necesarios sobre los retos que el proceso amerita. Hemos tratado de acceder a los desarrolladores técnicos del proyecto pero solamente nos han entregado su texto y una nota periodística de la conferencia de prensa en la cual se anunció el mismo. 

La exposición de motivos cita que Uruguay, Chile y Bolivia están rezagados frente a otros países sudamericanos que han implementado alguna forma de voto electrónico.  Lo que no menciona es que hay muchos países desarrollados que después de tratar de hacer funcionar el voto electrónico, se han dado por vencidos o lo han vetado totalmente debido a sus falencias. Países como Alemania, Inglaterra, Italia, España, Portugal, Israel, Países Bajos, y muchos otros no tienen voto electrónico. Tratar de estar a la vanguardia tecnológica es un arma de doble filo, liderar en este campo es comúnmente llamado estar en el borde sangrante.

El párrafo que comienza:  “La calidad de Uruguay como país generador de software lo pone en una situación de fuerte ventaja…” denota la inocencia del proyecto. ¿es posible concluir que la presencia en Uruguay de exitosas compañías desarrolladoras de software nos pone algún peldaño por delante de otros países? 

El artículo cuarto es el corazón del proyecto. Propone crear un sitio web administrado y desarrollado por la Corte Electoral en un plazo de seis meses. El propósito del sitio web es a nuestro entender el punto central del sistema de voto electrónico. Se enumeran también 10 lineamientos a seguir.  Un simple análisis revela la imposibilidad de llevar a buen puerto el proyecto. Desarrollar un sistema de esta magnitud le llevaría a una compañía experta, con personal calificado, no menos de 18 meses —con destacado optimismo—. Sin conocer las capacidades técnicas de la Corte Electoral dudamos que pueda contratar las personas idóneas y construir una solución en un tercio del tiempo. 

Cuando estudiamos los lineamientos, comenzamos a entender que la meta del proyecto es más ambiciosa que crear un sistema de voto electrónico. Si es posible, pretende crear un sistema de voto a través de internet.  Un dato para el senador Sartori: solo un país en el mundo ha usado el voto electrónico por internet para elecciones presidenciales — Estonia—. A pesar de ser una solución inteligente, debido a los ataques cibernéticos de DDoS (Denegación Distribuida de Servicios), siempre tuvo que recurrir al voto por papeleta.  El estado presente de la tecnología no permite que un voto emitido por internet sea seguro. No es posible evitar la coerción o la venta de votos.  Existen muchos métodos para minimizar este riesgo, ninguno para imposibilitarlo. 

Eliminado el voto por internet, queda la opción del voto electrónico presencial en los diferentes recintos autorizados. Con esta solución no es posible conectar los lugares de votación por internet debido a la posibilidad de piratería cibernética. Las maquinas de voto electrónico son solo seguras cuando están aisladas. El voto se cuenta y se guarda cifrado para ser —fisicamente— transportado y unido a un sistema central. Aún con todas estas medidas de seguridad, los sistemas aislados tienen carencias que son frecuentemente cuestionadas por los votantes. 

El proyecto de ley referido es una solución buscando un problema, ambos inexistentes. Tenemos innumerables oportunidades de modernizar tecnológicamente a Uruguay. La relación entre el Estado y el ciudadano es una de estas posibilidades. Nos encantaría automatizar todos aquellos procesos que requieren esperar en fila eternamente cuando el tramite se podría haber conducido a través de internet. Poder comunicarnos con nuestros representantes gubernamentales en foros públicos controlados es otra posibilidad. Podríamos enumerar un gran número de proyectos posibles, todos ellos mejorando la calidad de vida de los ciudadanos.

  Este proyecto utiliza los recursos del estado para crear un sistema alternativo que si bien tiene algunas ventajas disminuye la confiabilidad del voto. No es posible legislar una imposibilidad técnica. 

(*)El proyecto en su totalidad está disponible en Proyecto de Ley PDF

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