La eventual derogación de la reforma de la seguridad social, aprobada el 2 de mayo de 2023, encendió el fuego en la recta final de la campaña electoral, tras la presentación de las firmas para convocar a un plebiscito que genera rechazo en el oficialismo y poco más que dudas y ambigüedades en la izquierda.
Las 430.000 rúbricas, 160.000 más que las necesarias, fueron entregadas por el PIT-CNT el sábado pasado, lo que derivó en rostros de “yo no fui” por parte de algunos de los principales dirigentes del Frente Amplio, mientras referentes oficialistas se preparan para la defensa del sistema vigente ante una propuesta irresponsable.
La inminencia del plebiscito “va a ser un tema central para evitar la catástrofe”, dijo a El Día el precandidato presidencial del Partido Colorado Robert Silva.
Silva sostuvo que la defensa de la reforma previsional “es un tema central para evitar el quiebre del país, hacer sostenibles las jubilaciones, no meterle la mano en el bolsillo a los trabajadores y no generar responsabilidad del Estado a futuro con juicios internacionales que se nos puedan venir”
Para el ex presidente del CODICEN “es un tema crucial defender la reforma de la seguridad social y evitar que en la Constitución de la República se ponga el disparate que quieren poner”.
Por último, ilustró que una derogación del actual sistema, significaría en el mediano plazo un costo adicional para el Estado de USD 1.000 millones anuales, es decir “la quiebra del país”.
Por su parte, el hasta hace pocos días Ministro de Trabajo, Pablo Mieres, señaló que “el PIT-CNT está embarcando al país en un camino que en caso de prosperar es muy grave, porque cae todo el sistema de seguridad social”.
“Elimina las AFAP (Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional) que son del año 1996, no de la última reforma, y se saca los ahorros previsionales a los trabajadores”, agregó Mieres.
Subrayó que “para sostener el déficit (que generaría la aprobación de la enmienda), si los transformamos en aportes, hay que duplicar el aporte de los trabajadores y triplicar el de los empresarios”, al tiempo que adelantó que habrá “juicios de cada ciudadano contra el Estado y las AFAP”.
Desde la izquierda, en declaraciones a la prensa confusas y ambiguas, el precandidato del Frente Amplio Yamandú Orsi, quien no firmó, señaló que “yo creo que está bueno que cada uno digamos lo que pensamos. No compartí el criterio inicial por un tema de redacción de la papeleta, porque el espíritu lo comparto”.
En ese sentido, el ex intendente de Canelones, sostuvo que la libertad de acción en el Frente Amplio “lo embreta a discutir”.
La precandidata de la coalición de izquierda e intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, quien sí firmó, manifestó que aún no decidió cuál será su posición final ante el plebiscito.
Más explícito fue el senador Mario Bergara, quien subrayó que “avanzar en los parámetros planteados en la papeleta va en la dirección contraria a la sustentabilidad fiscal”, al tiempo que aseguró que “las AFAP protegen los ahorros de las personas en situaciones de crisis”.
La convocatoria al plebiscito genera dudas incluso en altos dirigentes de la central obrera, ya que su secretaria general, Elbia Pereira, reconoció que la eliminación de las AFAP genera “muchísimas dudas” en cuanto al manejo futuro de los fondos y agregó que se requiere un trabajo “mucho mayor de claridad” respecto a lo planteado.
La propuesta a plebiscitar por el PIT-CNT junto a las elecciones nacionales de octubre en caso de ser convalidadas las firmas, apunta a restablecer en 60 años la edad mínima de retiro con 30 años de aportes, a asegurar una jubilación básica de acuerdo al salario mínimo nacional y a eliminar las AFAP.
La irresponsabilidad de la iniciativa desconoce que el Banco de Previsión Social (BPS) debió recibir en 2023 asistencia financiera de Rentas Generales por USD 490,8 millones, tras pagar USD 6.720,5 millones en concepto de jubilaciones y pensiones, 9% más que en 2023.
También ignora la realidad de los promedios de edad de jubilación en países como España (65), Portugal, Irlanda, Holanda y Dinamarca (66) y Alemania e Italia (67). Ya mismo en Uruguay, el promedio se ubica en 63 años.
Los promotores del plebiscito poco y nada tienen en cuenta que en el quinquenio 1995-2000, la sobrevida esperada a los 60 años era de 20 años y se estima que para el quinquenio 2065-2070 será del orden de los 27 para ambos sexos.
Por otra parte, las AFAP, creadas por la ley que reformó el sistema previsional en 1995, comenzaron a operar en 1996 y comprende hoy a cuatro instituciones (República, Integración, Unión Capital y Sura) que cuentan con casi 1,6 millones de afiliados y que administran fondos por unos USD 22.000 millones (30% del PIB).
La reforma aprobada el año pasado creó un suplemento solidario que permite mejorar las jubilaciones inferiores a 40.000 pesos, obteniéndose aumentos de entre 20% y 40% con respecto a la actualidad, al tiempo que el nuevo sistema permite volver a trabajar a las personas ya retiradas, posibilidad que está vigente desde el 1 de agosto.
Además, se podrá acceder a una pensión vitalicia por viudez a los 40 años, mientras que si la persona beneficiaria estuviera entre los 30 y 39 años la pensión se servirá por cinco años y si fuera menor a 30 años se servirá por dos años.



