Hay lugares donde el viaje no se mide en kilómetros, sino en la manera en que uno va entrando en el paisaje. Rivera y su región pertenecen a esa categoría. Aquí, Uruguay y Brasil comparten calles, mercados, música y vida cotidiana. La frontera no es línea: es convivencia.
La visita se realizó gracias a la invitación de CAMTUR, en el marco de un trabajo que busca comunicar el destino desde la experiencia directa y fortalecer la asociatividad entre lo público y lo privado. El norte no se construye desde afuera ni desde el discurso: se consolida cuando la comunidad se reconoce en lo que comparte.

MUMA: cuando la madera se vuelve memoria
El recorrido comenzó en Rivera, en el MUMA — Museo de la Madera, un espacio donde el tiempo se vuelve materia.
Allí, la madera conserva huellas: del árbol, del oficio y de las manos que la transformaron. Las salas muestran tallas que dialogan con más de treinta especies de madera del país, cada una con su textura, aroma y color. Afuera, el Bosque Escultórico extiende la obra hacia el paisaje, como si la naturaleza y el arte se respondieran mutuamente.

Lo más significativo del MUMA es su visión: un proyecto pensado para 100 años, una herencia que no se apura y que confía en que la cultura también puede crecer con el ritmo de la naturaleza.
El viaje lento del Trem do Pampa
Desde Santana do Livramento, el Trem do Pampa propone otra forma de viajar. El tren avanza sin prisa hacia Bodega Almadén, siguiendo la cadencia del campo. La experiencia no se centra en el destino sino en el trayecto: pasturas, horizonte abierto y conversación breve entre desconocidos que comparten paisaje.
Durante el viaje ocurrió algo que no se ensaya.
La artista Nicole Carrión, nacida en frontera y reconocida por su participación en La Voz Brasil, tomó la guitarra e inició una canción. Se sumaron otros músicos. El vagón quedó en silencio. Afuera, el campo continuaba su ritmo.
Fue un momento sencillo y profundo: la frontera convertida en música.
Bodegas que cuentan territorio
En la región, el vino no es atractivo complementario: es parte de la identidad.
Bodega Cerro Chapeu se levanta entre lomadas suaves. Su arquitectura se integra al paisaje y sus vinos expresan carácter territorial: estructura, calma y una honestidad que prescinde de artificios.
Viñas del 636, en cambio, guarda la escala íntima de lo familiar. La visita transcurre como una conversación: el productor presenta su vino como quien abre un cuaderno donde anotó su vida.
El vino, en ambos casos, no busca impactar: busca decir de dónde viene.

Turismo de compras: el pulso cotidiano
Rivera continúa siendo un nodo comercial. El turismo de compras forma parte de su movimiento diario. Sin embargo, hoy ese flujo comienza a vincularse con experiencias culturales, naturales y gastronómicas que invitan a quedarse, no solo a cruzar.
Minas de Corrales: hospitalidad y memoria
La ruta nos llevó luego a Minas de Corrales, donde la historia del oro permanece en relatos y en la forma de mirar el territorio.
Nos alojamos en la Posada del Minero, atendida por Edleweis y Mercedes, anfitrionas que comprenden la hospitalidad como gesto, conversación y cuidado.
La experiencia incluyó una jornada de búsqueda de oro, acompañada de historias sobre el trabajo minero y un baño de tinaja caliente bajo el cielo abierto.
No fue recreación turística: fue contacto con una memoria que sigue viva.
Una región que crece desde la colaboración
La llegada del nuevo vuelo de Paranair entre Montevideo y Rivera, a partir del 1 de diciembre, abre la posibilidad de integrar recorridos más amplios: Rivera, Livramento, Minas de Corrales, Bella Unión y el Valle del Lunarejo forman un corredor donde la cultura, la producción, la gastronomía y el paisaje se acompañan.
Este viaje mostró algo claro: el desarrollo turístico del norte no depende de grandes anuncios, sino de la sinergia entre quienes trabajan el territorio todos los días.
Y esa sinergia ya existe.
Agradecimiento a quienes hicieron posible el recorrido
Bodega Cerro Chapeu; Bodega Viñas del 636; Frontier Hotel Rivera; Like Design Hotel Rivera; Hemels Alfajores Gourmet; Hotel Casino Artigas; Hotel HAS Paseo de la Caña de Azúcar; Posada Lunarejo; Raíces del Norte; Trem do Pampa; Turismo Minero y Posada del Minero; Sacramento Management; Hotel Ermitage; Villa Pancha Lunarejo; Hotel Uruguay Brasil; Cabanha Sem Fronteiras; Solar Gastronomía & Café; Solar Dom Pedro Eventos; S4 Productora; MUMA Museo de la Madera.
Cada espacio aportó lo que no se compra: tiempo, historia y arraigo.
Así lo sentí con la alegría de volver pronto
El norte no se descubre en una visita.
Se escucha.
Se vuelve a él.
Y cada vez dice algo distinto.


