Una cena liderada por mujeres asadoras de Uruguay, Brasil y Chile será uno de los puntos altos del 9º Festival Binacional de Enogastronomía, del 6 al 9 de agosto. Pero detrás del evento, hay algo más: una forma distinta de hacer turismo, que une a dos ciudades, dos culturas y una región con historia, vino y futuro.
Hay fronteras que se cruzan y hay fronteras que se habitan. Rivera y Santana do Livramento lo entendieron hace tiempo: el turismo no se construye aislando, sino integrando. Y así, desde una plaza compartida —el Parque Internacional— hasta una agenda común de eventos, estos dos lados de un mismo destino han ido dando forma a una propuesta binacional que hoy trasciende lo simbólico y se consolida en la práctica.
Un evento, muchas razones para viajar
Del 6 al 9 de agosto, la ciudad compartida será anfitriona del 9.º Festival Binacional de Enogastronomía, una celebración que une cocinas, vinos, saberes y territorios. Más de 100 actividades —la gran mayoría gratuitas— mostrarán lo mejor de la producción local, la creatividad de sus chefs y la hospitalidad de un lugar donde hablar en portuñol es parte del encanto.
La cena del 7 de agosto será uno de los momentos más esperados: cinco mujeres asadoras, representantes de Uruguay, Brasil y Chile, cocinarán juntas un menú completo sobre brasas abiertas. Una experiencia única, con entrada anticipada, que simboliza el espíritu del festival: el fuego como encuentro, la cocina como puente.
Ruta 5: un corredor de experiencias
Desde Montevideo, el camino hacia Rivera es más largo que otros destinos de frontera, pero la ruta 5 no es un simple traslado: es parte del viaje. En el trayecto, se suceden paisajes de cerros chatos, estancias con historia, pueblos rurales con fuerte identidad y múltiples paradas recomendadas: queserías artesanales, bodegas familiares, mercados locales y pequeñas joyas gastronómicas que completan el itinerario.
Rivera-Livramento se prepara para recibir
La identidad binacional no sólo se expresa en el evento central, sino también en cómo se vive y se promociona. Hoteles, restaurantes, bodegas y emprendimientos gastronómicos se han unido para calentar motores desde semanas antes del festival.
Desde principios de julio se están realizando eventos preparatorios en ambos lados de la frontera, muchos con cupos limitados y reserva previa. El objetivo: hacer que el público local y los visitantes se acerquen poco a poco al ambiente del festival, probando sabores, recorriendo espacios y conectando con el espíritu del Fronte(i)ra.
Algunas de las propuestas destacadas:
- Fin de semana de aventura en el Valle del Lunarejo: senderismo, naturaleza, camping o albergue en uno de los entornos más hermosos del departamento de Rivera.
- Cena Cocina Fronteriza en Campo Arte: una experiencia gastronómica en un hotel-restaurante que también es parque escultórico y galería de arte.
- Almuerzo “Ovino e Vinho” en Chácara da Vigia (20 de julio): sabores típicos en un entorno natural privilegiado.
- Cena Esquenta do Fronte(i)ra en Green Palace (junto al Verde Hotel): gastronomía de autor para anticipar el festival.
- Picnic con vino en Vila dos Ingleses Garden (27 de julio): una propuesta informal y con música en vivo.
- Almuerzo con historia y vino en el Solar Dom Pedro Armour (2 de agosto): organizado por la bodega Almabaska, con maridaje, historia y música.
- Cena maridaje con empanadas y vinos de Cerro Chapeu en La Tuna Bistro (2 de agosto por la noche).
El empresario local Víctor Silva, propietario de La Tuna, lo resume así: “Visitar los negocios enogastronómicos, ir probando los sabores y acercarse aún más al festival es, sin duda, una relación en la que todos ganan”.
De la plaza al viñedo: un destino sin fronteras
Rivera y Livramento ofrecen mucho más que el festival. La Feria Permanente Binacional, abierta todo el año, permite acceder a artesanías, productos típicos y gastronomía local. El Parque de Aguas Termales, con sus modernas instalaciones, es ideal para descansar en familia. Y para los amantes del vino, las visitas a bodegas son obligatorias.
Del lado uruguayo, Cerro Chapeu deslumbra por su arquitectura integrada al paisaje, sus visitas guiadas y sus etiquetas premiadas. Del lado brasileño, Miolo Wine Group representa la cara más sofisticada del vino nacional del Brasil, con presencia internacional y una sede de excelencia en Livramento.
Una política que mira lejos
Lo que se vive en agosto no es un hecho aislado. Es parte de una estrategia a largo plazo de promoción de eventos culturales y gastronómicos como motor del turismo, con impacto directo en la economía local, en la identidad del territorio y en la proyección internacional de la frontera.
Este modelo de gestión binacional —donde lo público y lo privado trabajan juntos, y donde dos países actúan como uno solo— se ha convertido en ejemplo para otras regiones que buscan desarrollar el turismo de forma colaborativa.
¿Por qué elegir este destino?
✔ Porque la integración binacional es real y se saborea.
✔ Porque la ruta también es parte del viaje.
✔ Porque la gastronomía tiene nombre, historia y cara visible.
✔ Porque la propuesta es seria, organizada y diversa.
✔ Porque no es solo un festival: es una forma de entender el turismo con identidad local.


