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Rafael Michelini
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Rafael Michelini

Ex-legislador, escritor, dirigente político del Frente Amplio

Ese 27 de junio no fue un día cualquiera, fue un día trágico, especialmente para la familia Michelini Dellepiane. 

El 26 había sido un día feliz porque toda la familia fue a festejarle el cumpleaños a mi hermana Elicita, reja de por medio, ya que estaba presa y continuaría así casi 13 años más. 

En esos días Felipe y yo, que éramos casi como mellizos, de muy corta edad —yo 14 y él 11 o 12 — estábamos permanentemente militando, y haciendo cosas que hacían a la resistencia contra la dictadura. Desde sacar papeles de casa cuando vinieron los milicos, tirándolos a la azotea, o cuando preparábamos paquetes para mis hermanas y otras presas.

Ese día 26 de junio, luego de cantarle el cumpleaños feliz a Elisa, mi padre en el Senado, en la primera de las dos sesiones que hubo, pido una Comisión Investigadora por las torturas que había en el cuartel de Paysandú, que finalmente, entre tiras y aflojes, se aprobó. Mi padre no fue a la segunda sesión —citada para las 10 de la noche— porque se fue a Buenos Aires para frenar a Erro, ya que se decía que apenas llegara a Uruguay se lo llevarían preso.

Pero los dados estaban echados: con Erro o sin Erro, el golpe de estado se iba a dar sí o sí. A la mañana siguiente me desperté y en la radio sonaba una  marcha militar y se anunciaba la disolución de las cámaras. 

Me fui al liceo, y en el diario El País, vi la entrada de los milicos al Palacio Legislativo. No entendía bien —con 14 años— lo que estaba pasando. Pero que no lo entendiera no quiere decir que no me diera cuenta. Para toda mi familia —para todo el Uruguay— se venía la noche. No sabía lo trágico que iba a ser, pero ese día me prometí que toda mi vida lucharía contra quienes avasallaron las instituciones.

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