Periodistas y judías: la profesión después del 7 de Octubre del 23

Una agencia de noticias francesa en  la mira. 

La guerra en el sur parece llegar a sus últimas instancias con la muerte del líder de Hamás, Yahya Sinwar, quien vagaba por las derruidas viviendas de la Ciudad de Rafah – la que los progresistas le pedían a Israel que no atacase- con una escolta pretoriana de solo dos combatientes. Una escena que parece recordar a la caída de Adolfo Hitler. 

Horas después de la publicación de mi artículo anterior, se hizo público la imputación penal a una ciudadana uruguaya que en el mes de mayo le dejó una nota a la Embajadora de la cuestionada Autoridad Palestina, quien probaba vinos en un restaurante del tradicional barrio de Carrasco. La nota expresaba el Pueblo de Israel Sobrevirá -AM ISRAEL JAI- frase que desde la Edad Media es el grito de desesperación y esperanza de los judíos frente a los constantes intentos de exterminio de los pueblos gentiles.  Se vé que la banda ancha por la zona de Fiscalía, anda con una señal muy débil. Era solo googlear. https://en.wikipedia.org/wiki/Am_Yisrael_Chai

Durante el descanso del servicio religioso en Yom Kippur, que coincidió con el feriado del 12 de octubre, la Nueva Congregación Israelita, entidad que congrega a los nietos y bisnietos de inmigrantes de Europa Central, a través de su Director de cultura, el Licenciado David Telias, organizó una charla con tres periodistas descendientes de inmigrantes judíos, Deborah Friedmann,  Elisa Lieber y Lorena Nachajon.  El tema era cómo ejercer el periodismo después del 7 de octubre. 

Friedmann  se  define como discípula del recordado Claudio Paolillo. Es secretaria de redacción del prestigioso matutino “El País” de Montevideo.  

Dijo que al ver las imágenes que se difundieron a minutos de la invasión palestina en la Plataforma X y otras redes sociales, ya no  pudo con ese tema.  De hecho, se autoexcluyó de los aspectos editoriales relacionados con Medio Oriente. 

La periodista de El País comentó que fue invitada por la Embajada de Israel a contemplar las atrocidades captadas por las cámaras de los luchadores palestinos, que por su contenido explícito no pueden y no deben ser vistas por el gran público, pero declinó la invitación. 

Lorena Nachajon, es la única bisnieta de inmigrantes judíos que integra el Informativo televisivo de Canal 10 de Uruguay. Contó que el 7 de octubre de 2023 estaba de vacaciones en Panamá, desconectada del mundo, cuando comienza a recibir mensajes solidarios de sus compañeros de trabajo. Cuando prendió el celular, se le cayó el piso. 

Nachajon confesó que se le partió el alma cuando vió vandalizada la obra artística que homenajea a la inmigración israelita en el barrio montevideano de Villa Muñoz.  

Varios problemas inéditos. 

Desde la catástrofe iniciada el 7 de octubre, las tres periodistas coincidieron en hallarse en problemas inéditos en su vida profesional. 

El primero, la falta de neutralidad de una prestigiosa agencia de noticias francesa, cuyos despachos informativos ya no se pudieron “pintar y pegar” cómodamente y hubo que cotejarlos con otras fuentes y re-escribirlos casi de manera cotidiana. 

El segundo, cómo calificar a la milicia islámica que gobierna la Franja de Gaza con mano fuerte desde hace casi veinte años y cuyo brazo armado, junto a la Yihad Islámica y a civiles que pasaban por ahí, desencadenó la guerra que hoy sobrepasa el año de vida.  ¿Es un grupo terrorista?  Si, pero… ¿ Pero qué? No es solo un grupo terrorista como la Organización de Liberación de Palestina en los años setenta o el M-19 en Colombia: es el gobierno, casi consensuado o bien sin expresiones opositoras visibles de dos millones de palestinos.  Por eso muchas redacciones se niegan a  calificarlos como tales. 

El tercero, que ante la imposibilidad que tiene el periodismo occidental de caminar en las calles de Gaza las tres comunicadoras tienen que formarse opinión con informaciones de  segundas fuentes.  

El cuarto, la decisión tomada por los medios de comunicación en los que trabajan mediante por la cual se clausuró el dispositivo donde aparecen los comentarios de los lectores en la web por sus posteos antisemitas.  

El quinto, no poder reflejar la gravedad de los continuos actos bélicos que los cinco contendientes islamistas ( Hamás, Houties, Hezbollah, Chiitas iraquíes y la República Islámica de Irán) emprenden contra Israel, cuyos embates, sin embargo, no han provocado miles de muerte dada la eficacia del sistema anti misiles israelí—, “Cúpula de Hierro”. Paradójicamente cuando no hay muertos, no hay noticia.  

Mi difunta abuela le hubiese sugerido a las jóvenes periodistas, que no atraigan al mal.  Unas horas después de referirse al quinto problema, un dron lanzado por Hezbollá golpeo a una base militar de jóvenes reclutas cerca de la ciudad portuaria de Haifa, matando a cuatro e hiriendo a decenas. 

Se contó algún secreto a voces. Varios medios nacionales han decidido no darle cobertura a las marchas organizadas por la Coordinadora Por Palestina. 

Mujeres por la Paz. 

Los uruguayos y uruguayas somos resultado de la impronta que el fundador de este diario le dio a nuestra hermosa república. Por eso casi no hay en Uruguay judíos fundamentalistas.  Por el contrario, casi todos y todas, somos ultra liberales.  Por eso no extraña que Elisa Lieber y Deborah Friedmann, junto a otras mujeres uruguayas, crearan la filial de la israelí, “ Mujeres por la Paz”. https://www.womenwagepeace.org.il/en/ , una organización nacida en 2014 como reacción a la Operación Margen Protector, en la que el moderno Estado de Israel atacó durante varias semanas a la Franja de Gaza, generando más de un millar de víctimas civiles.   A diferencia de otras organizaciones pacifistas, tiene una cuestión de género. 

En su sitió web en Israel, ”Mujeres por la Paz” cita a la ex embajadora estadounidense Swanee Hunt, que dice: “las mujeres tienden a tener una visión más holística de la seguridad, que abarca no sólo la soberanía política y la fuerza militar, sino también la seguridad económica, la educación y la seguridad personal”. 

El movimiento no es partidista y no apoya ninguna solución específica al conflicto. En cambio, empodera a las mujeres de diversas comunidades para generar confianza a  pesar de las diferencias, lo que a su vez lleva a una demanda unificada de negociaciones diplomáticas, con plena representación de las  mismas, para poner fin al conflicto palestino-israelí.

Esta organización marchó por nuestra principal avenida el 8 de marzo, pero el acting de las revoltosas que le lavan el cerebro a menores de edad tuvo mayor difusión.  

También organizaron  una charla en nuestro parlamento en la que participaron mujeres políticas, incluída la Vicepresidente Beatriz Argimón. 

Ser de izquierda y judía. 

Por último, Elisa Lieber, como el resto de los uruguayos que vivimos en este pequeño país sin abundantes fuentes laborales, se ha acostumbrado a las contradicciones internas. Ella es o fue docente en una casa de estudios ligada al Opus Dei, y también es columnista en una emisora radial ligada al Movimiento de Participación Popular.   

El 19 de noviembre de 2023, publicó una nota en la  “La Diaria”, una publicación  notoriamente alineada con la causa palestina, y se definió  como pluralista, judía, laica, tradicionalista y sionista. 

Allí escribió que después del 7 de octubre su sueño pacifista se hizo añicos y que desde su cómodo escritorio en Montevideo no se atreve a esbozar estrategias para solucionar este complejo conflicto.

Expresó que  demasiadas personas y colectivos, incluidas varias agrupaciones humanistas de izquierda, entraron rápidamente en la lógica de elegir un bando en un conflicto que  no comprenden. Y no sólo tomaron partido, sino que abusaron de las redes y las calles con una convicción absoluta: la fuerza sionista judía colonialista opresora apoyada por Estados Unidos quiere exterminar al pueblo palestino. 

En esa nota, dijo tener  cuestionadas sus  raíces – ¿ideológicas?- y vivir con miedo.  

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