Mayorías circunstanciales, negociaciones y el rol opositor

Los votos de Cabildo Abierto para la aprobación de la Rendición de Cuentas en la Cámara de Diputados, significó una primera muestra sobre lo que será el funcionamiento en el quinquenio de este cuerpo sin mayorías, principalmente en la necesidad de negociar los proyectos uno a uno, así como del desafío para la oposición de no perder el rol de contralor sobre el gobierno.

La definición confirmó la posición de Guido Manini Ríos, cuando anunció tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales, que ya “no tiene sentido una coalición que actúe para oponerse” y que “el partido va a actuar de acuerdo con su criterio. Es decir, aquellos proyectos de ley que entendamos que son buenos para la gente, los vamos a apoyar. Y aquellos que entendamos que no son buenos, no lo vamos a hacer, independientemente de quien tenga la iniciativa de esos proyectos”.

Es decir que, “nada nuevo bajo el sol”, al concretarse el voto afirmativo de los diputados cabildantes Alvaro Perrone y Roel Bottari junto a los del Frente Amplio y contrarios a los del Partido Nacional y del Partido Colorado, que si bien votaron el proyecto en general, se opusieron a los artículos de la polémica.

Tampoco debe sorprender la existencia de negociaciones, conocidas a posteriori, entre el secretario de la Presidencia, Alejandro “Pacha” Sánchez y Perrone, dado que tiempo atrás, aquél había admitido que, dado que ningún partido político tiene mayoría en la Cámara de Diputados, “lo que va a haber son acuerdos puntuales” y que “es altamente probable que para cada ley, específicamente, las mayorías que se construyan en Diputados sean muy distintas”.

La votación generó críticas duras por parte de legisladores del Partido Nacional y del Partido Colorado, amenazas y presiones según Perrone y hasta declaraciones del propio presidente de la República, Yamandú Orsi.

En el fondo del asunto, Cabildo abierto dio su respaldo a tres artículos de la Rendición de Cuentas que habilitan el aumento en el tope de la deuda a USD 3.500 millones, a los efectos de saldar una deuda de USD 144 millones con el  Consorcio Grupo Via Central por el Ferrocarril Central y una asignación para ASSE de 2.600 millones de pesos por concepto de funcionamiento y cambios en el sistema vinculado a los medicamentos de alto costo.

Si bien es cuestionable el aumento en el tope del endeudamiento, su finalidad es razonable si el gobierno debe cumplir con obligaciones pendientes, sobre todo para fortalecer la asistencia pública de salud, con especial énfasis en ampliar el acceso a medicación de alto costo, cuya no cobertura hace que los pacientes deban hacer poco menos que una peregrinación, juicios al Estado y mientras tanto verse impedidos de realizar el tratamiento adecuado en enfermedades complejas.

Nada dramático entonces. Seguramente, los cabildantes recibirán en su momento elogios de los legisladores más conservadores del Partido Nacional cuando aquellos voten en contra del proyecto de Ley de legalización de la eutanasia, una posición también ya conocida y anticipada por Manini Ríos.

Lo que sí es importante es que la oposición –y habrá que ver en el futuro si Cabildo Abierto se ubica en ese lugar- no deje de controlar al gobierno, señalar sus errores cuando se deba y fundamentalmente, velar por la transparencia y honestidad en la gestión, en una administración que ya mostró demasiados tropiezos en tres meses de ejercicio.

Cabe destacar que la conformación actual del Parlamento, con alguna bancada que actúe como “bisagra”, hace que ya no haya dos bloques indivisibles y que tampoco las leyes sean aprobadas con “manos de yeso”.

Negociar los proyectos nunca puede ir en detrimento de los mismos, y por el contrario, enriquece su contenido, aunque se demore un poco más en aprobarlos.

Por primera vez entonces en varias legislaturas, tenemos una suerte de “parlamentarismo”, que quizás pueda servir también para ensayar un sistema político que sería deseable para Uruguay, tal como EL DIA sostuvo en notas y editoriales anteriores.

El funcionamiento y los resultados que a la postre muestre en este período el Poder Legislativo, dirá si ello es posible.