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Editor responsable: Rafael Franzini Batlle
miércoles, febrero 4, 2026

Las consecuencias impensadas de la guerra entre islamistas y sionistas

En nuestra columna del 21 de enero de 2024 explicamos que, si bien los actos bélicos ejecutados por el moderno Estado de Israel contra la población gazatí no tenían como objetivo destruir total o parcialmente a los árabes sunitas, ocasionaron la muerte de mujeres, niños y ancianos, además de desplazamientos forzados, destrucción de infraestructuras, inseguridad alimentaria, propagación de enfermedades contagiosas y otros hechos catastróficos. Si, como se afirma, los sionistas privaron de la vida a dos civiles por cada combatiente enemigo, la cifra total asciende a decenas de miles.

Ellos son —me perdone Dios por lo que voy a decir— las víctimas previsibles del conflicto entre islamistas y sionistas. Pero hay otras, menos predecibles.

El papelón del siglo del New York Times

Hace pocas semanas le comenté a mi amigo José Luis que la reputación se construye durante años y puede perderse en un minuto. Eso fue lo que le ocurrió al New York Times, que, para ilustrar los hechos que venimos relatando desde hace más de un año, no tuvo mejor idea que representar a una Virgen María palestina con su niño famélico en brazos, emulando La Piedad de Miguel Ángel, como símbolo del impacto del bloqueo israelí a la resistente Franja de Gaza.

Una vez más, los judíos eran retratados como magnicidas, siguiendo una tradición occidental de más de dos mil años. Incluso The Times of Israel se hizo eco de la fotografía.

La rectificación se produjo luego de que el Consulado General de Israel en Nueva York presentara una queja formal y de que la imagen de Mutawaq con su hermano se viralizara en redes sociales. El consulado informó al NYT sobre el estado de salud del niño, según medios israelíes que citaban fuentes oficiales.

El Estado de Israel compartió una imagen adicional de Mutawaq, en la que se mostraba el contraste entre su estado físico y el de su madre y su hermano, destacando que sus afecciones preexistentes contribuían significativamente a su condición.

“La BBC, la CNN, el Daily Express y The New York Times difundieron una noticia engañosa utilizando la imagen de un niño enfermo y discapacitado para promover una narrativa de hambruna masiva en Gaza, contribuyendo así a la propaganda de Hamás”, acusó Israel.

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, Mutawaq padece parálisis cerebral, además de otros trastornos genéticos, y ha afirmado que los medios internacionales optaron por utilizar su imagen “para promover una narrativa de hambruna masiva en Gaza”.

El miércoles, el NYT aclaró que Mohammed Zakaria al-Mutawaq, de 18 meses, tenía hermanos sanos —no desnutridos— y que él mismo estaba siendo tratado en un hospital por sus dolencias congénitas.

Acerca de cómo la BBC ha adoptado técnicas chavistas

La otrora prestigiosa BBC no se ha quedado atrás. Según The Jerusalem Post, un correo electrónico interno filtrado de la cadena británica reveló nuevas directrices editoriales para el personal que cubre la situación humanitaria en Gaza, según informó The Spectator.

El memorando, titulado Cobertura de la crisis alimentaria en Gaza, contiene instrucciones de redacción respecto a la distribución de ayuda y la escasez de alimentos en la Franja.

El correo, supuestamente enviado por un editor ejecutivo sénior, instruye al personal a afirmar que “la discusión sobre la cantidad de ayuda que ha ingresado a Gaza es irrelevante” y sostiene que el sistema actual de distribución “no funciona”.

La guía también tacha de ineficaz a la Fundación Humanitaria de Gaza (FGH), una iniciativa respaldada por EE. UU. e Israel.

El martes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) difundieron imágenes de Hamás robando ayuda humanitaria, tras un informe del New York Times que, citando fuentes anónimas de las FDI, sostenía que no había pruebas de un robo sistemático.

Los persas luego de la Guerra de los 12 Días

Pero también los islamistas chiitas de a pie vieron deterioradas sus condiciones de vida tras la Guerra de los 12 Días. Según The Jerusalem Post, citando a The Telegraph, el régimen de Teherán ha intensificado significativamente la represión interna.

De acuerdo con el exagente de inteligencia Abdullah Shahbazi, la represión de los servicios de seguridad se ha vuelto tan intensa que los altos funcionarios “cambian constantemente de lugar para dormir y evitan usar teléfonos por temor a ser asesinados”.

“Lo que nos ha quedado claro a todos es que el Mossad está entre nosotros”, declaró al medio británico.

Según el informe, Teherán cambió radicalmente desde que un alto el fuego mediado por Estados Unidos puso fin a la guerra con Israel. La capital iraní es patrullada regularmente por fuerzas de la Guardia Revolucionaria y la milicia Basij.

Los reportes hablan de redadas domiciliarias y detenciones sin causa. Jawad, ingeniero de software de 36 años, contó a The Telegraph que debe levantarse media hora antes para sortear los controles camino al trabajo. “Me detienen en el mismo puesto todos los días”, relató.

Las autoridades afirman haber desmantelado redes del Mossad en Irán, con cientos de detenidos por supuesta colaboración con Israel. Al menos seis personas han sido ejecutadas en procesos que Amnistía Internacional calificó como “absurdos e injustos”.

El mes pasado se celebró el funeral de altos oficiales fallecidos durante ejecuciones selectivas. A comienzos de julio, las fuerzas armadas abrieron fuego contra un vehículo civil cerca de una base en Teherán, matando a cuatro personas, entre ellas una pareja y su hija de cinco años. Otros dos familiares resultaron heridos. El hecho desató indignación en redes sociales, donde muchos señalaron que el régimen “se venga de sus propios ciudadanos tras la derrota”.

En ciudades kurdas como Saqqez —ciudad natal de Mahsa Amini— se reporta un ambiente de toque de queda, con puestos de control y arrestos diarios. Mohsen, residente local, declaró: “Temen otro levantamiento. Te pueden arrestar simplemente por tomar una foto o mirar mal a un soldado”.

Mirhossein Mousavi, líder del Movimiento Verde y bajo arresto domiciliario desde 2009, llamó la semana pasada a un referéndum sobre la continuidad del régimen. “La amarga situación del país es el resultado de una cadena de errores graves. Es necesario convocar una asamblea constituyente para que el pueblo decida su destino y evitar que los enemigos se aprovechen de la crisis”.

Alrededor de 700 activistas apoyaron su llamado. Mousavi —ex primer ministro en los años 80— enfatizó: “La estructura actual no representa a todos los ciudadanos. Se necesita un cambio profundo para evitar el colapso del Estado”.

Jawad, como muchos en la República Islámica, se pregunta cuánto más podrá resistir el régimen. “Siempre temí que nos arrastraran a una guerra. Y así fue. Ahora estamos pagando el precio”.

Un Israel desangrado

A mil quinientos kilómetros de distancia, el moderno Estado de Israel enfrenta una grave crisis de salud mental. En los primeros días de julio, cuatro soldados se quitaron la vida. En total, 21 soldados —en su mayoría reservistas— se han suicidado en 2024, frente a los 17 del año anterior. Muchos otros enfrentan en silencio un trauma profundo.

Mientras se habla de un alto el fuego inminente, los líderes, el gobierno y la sociedad israelí deberán afrontar este elevado costo humano.

Algunos argumentan que, dadas sus condiciones de seguridad, Israel no puede prescindir de un ejército permanente, una cultura de alerta constante y una vigilancia activa.

Según The Jerusalem Post, estas cifras de suicidios son las más altas desde 2011.

En abril, el profesor Yossi Levi-Belz, presidente del Centro Lior Tsfaty para Estudios sobre el Suicidio y la Salud Mental del Centro Académico Ruppin, declaró a Ynet:

“Situaciones extremas, como la del 7 de octubre, tienden inicialmente a reducir las tasas de suicidio por la claridad de propósito y el sentido de unidad. Pero una vez que las personas intentan retomar su vida, muchas —como los reservistas— quedan en un estado de mayor vulnerabilidad. Esto hace que el período posterior sea aún más peligroso. El sentido de unidad comienza a resquebrajarse, dejando a muchos en una profunda soledad”.

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