Jerusalém eligió el momento preciso para lanzar la operación Leon Ascendente. Los islamistas chiitas, cabeza de todos los proxis que venían atacando a Israel en el pasado estaban en uno de sus momentos más bajos dado que la coalición del “Eje de la Resistencia” había sido duramente dañada. El líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, quien mantenía una estrecha relación con el Ayatolah, murió en un ataque aéreo israelí en septiembre del año pasado y el presidente sirio Bashar al-Assad fue derrocado por los rebeldes en diciembre. Los líderes de Hamás fueron asesinados y sus milicias en Gaza solo tienen por objetivo matar a soldados judíos y drusos.
En la noche uruguaya del 18 de junio, la causa favorita de los progresistas anti-liberales uruguayos, que habían tenido una noche orgiástica de filo-yihadismo, resistencia y sesentismo en Plaza Independencia, con el uruguayo de origen egipcio Christian Mirza a la cabeza, había logrado impactar en el Hospital Soroka de la ciudad desértica de Ber Sheva, mientras que Tel Aviv, con su barrios de Holón y Ramat Gan, se convirtieron en zonas de guerra y devastación.
El líder supremo de Irán, el Ayatoláh Alí Jamenei, de 86 años había adelantado precisamente eso una noche antes.
Mi admirado Seth Frantzman explicó en la red X lo que se le viene a los israelíes si esta guerra continúa. Es que los islamistas chiitas radicales han aumentado la precisión de sus misiles balísticos.
Israel estaba preparado para resistir objetos voladores caseros como los Scud pero los persas ya habían demostrado la precisión de sus modernos misiles en anteriores ataques contra bases americanas en Irak, los rebeldes sunitas en Siria, hoy en el gobierno y Pakistán.
Por primera vez en la historia, un enemigo de Israel daría al blanco que apuntaba y ello aconteció unos minutos antes de escribir estas líneas.
Frantzman no se explica de donde salió ese clima de menoscabar las capacidades de los islamistas radicales. Sus misiles pueden caer en blancos con 100 metros de margen de error. El hospital dañado era un blanco fácil de 500 metros de diámetro. Para colmo, los fundamentalistas fabricaron misiles que se sub-dividen en otros más pequeños.
Unas horas antes de escribir estas líneas, todo era euforia. Según publicó la agencia Reuters a través del Jerusalem Post, Jameini, que tal vez en la próxima edición de nuestro semanario ya esté en compañía de 72 vírgenes, se sentía cada vez más solo. Había visto a sus principales asesores militares y de seguridad asesinados por ataques aéreos israelíes, lo que había dejado importantes vacíos en su círculo íntimo y había aumentado el riesgo de cometer errores estratégicos.
Varios altos mandos militares habían muerto desde el viernes 13 de junio, la noche del 12 en estas playas, incluyendo a sus principales asesores de la Guardia Revolucionaria, la fuerza militar de élite de Irán: el comandante general de la Guardia, Hossein Salami; su jefe aeroespacial, Amir Ali Hajizadeh, quien dirigió el programa de misiles balísticos de Irán; y el jefe de espionaje, Mohammad Kazemi.
Estos hombres formaban parte del círculo íntimo del líder supremo, compuesto por aproximadamente 15 a 20 asesores, entre ellos comandantes de la Guardia, clérigos y políticos.
Los miembros se caracterizaban por una lealtad inquebrantable hacia él y la ideología de la República Islámica.
Jamenei, quien fue encarcelado antes de la revolución de 1979 y mutilado por un atentado con bomba antes de convertirse en líder en 1989, está profundamente comprometido con el mantenimiento del sistema islámico de gobierno de Irán y desconfía profundamente de Occidente.
Bajo el sistema de gobierno iraní, Jamenei tiene el mando supremo de las fuerzas armadas, la facultad de declarar la guerra y puede nombrar o destituir a altos cargos, incluyendo comandantes militares y jueces.
El Ayatolah toma la decisión final en asuntos importantes aunque valora los consejos, escucha atentamente los diversos puntos de vista y, a menudo, busca información adicional de sus asesores, según una fuente que asiste a las reuniones. Dos cosas se pueden decir de Jamenei: es extremadamente testarudo, pero también extremadamente cauteloso. Por eso ha estado en el poder durante tanto tiempo“, declaró Alex Vatanka, director del Programa de Irán del centro de estudios Middle East Institute en Washington. “Jamenei está en una posición ideal para realizar el análisis básico de costo-beneficio, que, en esencia, aborda un asunto más importante que cualquier otro: la supervivencia del régimen“.
La prioridad de la supervivencia se ha puesto a prueba repetidamente. Jamenei desplegó a la Guardia Revolucionaria y a su milicia Basij para sofocar las protestas nacionales en 1999, 2009 y 2022. Sin embargo, si bien las fuerzas de seguridad siempre han sido capaces de resistir a los manifestantes y restaurar el gobierno estatal, años de sanciones occidentales han causado una miseria económica generalizada que, según los analistas, podría acabar provocando disturbios internos.
Hay mucho más en juego para Jamenei. Las cinco personas familiarizadas con el proceso de toma de decisiones enfatizaron que otros funcionarios que no han sido blanco de los ataques israelíes siguen siendo importantes e influyentes, incluyendo altos asesores en asuntos políticos, económicos y diplomáticos.
Jamenei designa a estos asesores para que gestionen los asuntos a medida que surgen, extendiendo su influencia directamente a una amplia gama de instituciones que abarcan los ámbitos militar, de seguridad, cultural, político y económico, según dos de las fuentes.
Operar de esta manera, incluso en organismos nominalmente dependientes del presidente electo, significa que la oficina de Jamenei a menudo participa no solo en las cuestiones de Estado más importantes, sino también en la ejecución de iniciativas incluso menores, señalaron las fuentes.
En los últimos 20 años, su hijo Mojtaba ha adquirido una importancia cada vez mayor en este proceso, según las fuentes, construyendo un rol que conecta a las personalidades, facciones y organizaciones involucradas para coordinarse en temas específicos.
Mojtaba, un clérigo de rango medio, considerado por algunos allegados como un posible sucesor de su anciano padre, ha forjado estrechos vínculos con la Guardia Revolucionaria, lo que le ha otorgado mayor influencia en el aparato político y de seguridad iraní, según las fuentes.
Ali Asghar Hejazi, adjunto de asuntos de seguridad política en la oficina de Jamenei, ha participado en decisiones de seguridad delicadas y a menudo se le describe como el funcionario de inteligencia más poderoso de Irán, según las fuentes.
Mientras tanto, el jefe de la oficina de Jamenei, Mohammad Golpayegani, así como los exministros de Asuntos Exteriores iraníes Ali Akbar Velayati y Kamal Kharazi, y el expresidente del parlamento Ali Larijani, siguen siendo confidentes de confianza en cuestiones diplomáticas y de política interna, como la disputa nuclear, según las fuentes.
Espero que alguno de ellos ya no esté en este mundo cuando estas líneas se publiquen.
No obstante, dice Reuters, la pérdida de los comandantes de la Guardia Revolucionaria diezma las altas esferas de una organización militar que Jamenei ha situado en el centro del poder desde que asumió el cargo de líder supremo en 1989, apoyándose en ella tanto para la seguridad interna como para la estrategia regional de Irán.
Mientras que la cadena de mando del ejército regular se ejecuta a través del Ministerio de Defensa, bajo la dirección del presidente electo, la Guardia Revolucionaria responde personalmente a Jamenei, asegurando el mejor equipo militar para sus ramas terrestres, aéreas y marítimas, y otorgando a sus comandantes un importante papel estatal.


