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La legitimidad de Israel como nación civilizada podría verse comprometida.
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La legitimidad de Israel como nación civilizada podría verse comprometida.

El autopercibido estado judío está tratando de repeler una nueva embestida internacional. No se cobrará las miles de vidas que se está llevando la iniciativa del eje de la resistencia liderado por la República Islámica de Irán con  los orquestados ataques bélicos de  sus marionetas, Hezbolláh, Hamás y compañía, los Houties  de Yemen, las milicias adictas en Siria, las bandas armadas  en Cisjordania, sin perjuicio de los lobos solitarios o algo más en territorio soberano o apremiado, pero si  afectaría, una resolución desfavorable de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) (1), la legitimidad del moderno Estado de Israel como nación civilizada.   

 

El halcón vulnerado, Benjamin Netanyahu, ya anunció que  si el fallo es adverso, no lo acatará. La CIJ no es lo mismo que la Corte Penal Internacional que persigue crímenes de guerra cometidos por personas. A diferencia del poder judicial de cualquier  nación, vé muy dificultoso el hecho de poder hacer ejecutar lo juzgado. Ello está a cargo del Consejo de Seguridad de la  ONU y  más de un país tiene derecho de  veto a lo que allí se pudiese resolver. La administración Biden, archienemiga de los persas y fiel al final del día a Israel, seguramente  haría uso de ese derecho contra la resolución que  quisiese hacer  cumplir el veredicto adverso. 

Disfrutando de mis vacaciones ví las instancias orales de más de tres horas de duración cada una, del país denunciante, South Africa – jueves 11 de enero y de los representantes de Israel – viernes 12 de enero- que  contó con el talentoso jurista británico Malcom Shaw, autor de un tratado sobre protección de derechos humanos en ámbitos multilaterales, profesor de universidades hebreas, habiendo patrocinado a otros países ante la  CIJ.   

Los sudafricanos, liderados por su natural, Tembeka Ngcukaitobi, saltaron al tribunal con un equipo vario pinto, lo que si no estuviésemos los judíos entrados en años viviendo  una hora tan dificultosa,  nos emocionaría. Caucásicos y naturales, antes enemigos íntimos, ahora haciendo política internacional para sus amigos islámicos, chiitas y sunitas y para el emergente BRICS. Ngcukaitobi tiene orígenes humildes. Se crió en la zona rural del Cabo Oriental, en Cala, y obtuvo su título universitario en una institución de segundo nivel. Es el abogado del presidente de South Africa y del Consejo Nacional Africano y los ha defendido de las múltiples acusaciones de corrupción en su propio país.  Saludó a los manifestantes palestinos como si fuese una estrella de rock a la salida del recinto. Fueron a la corte con bufandas deportivas alusivas a la multicolor South Africa y a la causa Palestina, cuando el resto usó toga y peluquín. El 12 de enero visité a los efectos de este artículo a las principales páginas web sudafricanas. El desempeño de los denunciantes en La Haya fue noticia de quinto orden.   

 

Los flemáticos  juristas europeo-descendientes se alternaron con los menos brillantes nativos del sur. El team africano  busca obtener una medida cautelar de cese del fuego contra Israel en su guerra contra los islamistas. 

 La amistad palestino –  Consejo Nacional Africano, viene de los tiempos de Nelson Mandela y Yasser Arafat.  No diferencia entre milenaristas demenciales y la Autoridad Palestina. Hamás visitó South Africa luego del ataque criminal contra el sur del soberano estado sionista.  Los patrocinantes del eje de la resistencia, la República Islámica de Irán y el CNA gobernante de South Africa, integran el BRICS, foro político y económico, con Brasil, China y la beligerante Rusia, entre otros. Rivaliza con la Unión Europea y los Estados Unidos.  Para colmo de males, varios integrantes del  foro, forman parte de la Corte de Justicia y decidirán la posible deslegitimación de los hebreos: Brasil, Rusia, India, China, South Africa, la República Islámica de Irán (seis votos de  diecisiete). Téngase presente los crímenes que al momento de escribir estas líneas puede estar cometiendo el Gobierno de Putin en Ucrania y la potencial invasión de la República Popular de China a Taiwan y veremos que los persas no juegan a los dados.       

Los africanos alegaron que todas las políticas opresivas que los sionistas vienen ejerciendo  desde 1948 contra los sunies palestinos  constituyen un intento de genocidio.   Gaza es hija del poco avance de las tropas egipcias, derrotadas parcialmente al cabo de un año entre 1948 – 49 que duró la Guerra de Independencia de Israel.   Fue la solución egipcia, entonces una monarquía, al problema palestino hasta 1967 como la conquista de Cisjordania y la liberación de los lugares santos musulmanes lo fue hasta idéntico año por parte del reino beduino gobernado por la casta hachemita. Recién en 1991, en la Conferencia de Madrid, el Reino de Jordania renuncia en representar a los palestinos.  Veinte años antes, estos quisieron derrocar a la monarquía hashemita. Se llamó Setiembre Negro. 

La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio fue sancionada ese mismo año 1948 (2), considerando que, previamente, por resolución número  96  del 11 de diciembre de 1946, se había  declarado que el  mismo es un delito de derecho internacional contrario al espíritu y a los fines de las Naciones Unidas y que el mundo civilizado debía  prevenirlo y sancionarlo. Este mundo civilizado había asesinado a seis millones de judíos, romanis y Testigos de Jehová unos  años antes, sin perjuicio de arrojar dos bombas atómicas, precisamente por la falta de legislación que impidiese que los faltos de ciudadanía sean defendidos. Los nazis eran muy buenos juristas y sabían lo que hacían – Ver Eichman en Jerusalém- Hanna Arendt-. 

 El team legal sudafricano, manifestó que las políticas israelíes desde 1948 constituyen un lento intento de genocidio. Ello pese a que, como consecuencia de las  derrotas parciales de la Guerra de Independencia, la Franja de Gaza y su población pertenecieron a Egipto hasta la Guerra de los Seis Días – 1967- pero los geniales actores forenses no estaban para detalles. Es que ellos están acostumbrados a convencer a jurados legos, no a jueces como nosotros los uruguayos.  

 El Ejército de Defensa de Israel – TZAHAL- en Hebreo, conquistó toda la Península del Sinaí al final de la guerra.  Firmada la paz en los 70’ con Menahem Begin de primer ministro, el hábil Anwar el Sadat, le dejó la problemática palestina in totum a los desesperados israelíes que no se habían podido recuperar del trauma nacional de la Guerra de Yom Kippur,   perdiendo  con la paz lo  ganado en la guerra y auto-regalándose una caja de pandora que estallaría casi cuarenta años después.  

El también halcón Ariel Sharon, entonces Primer Ministro de Israel, decidió la desconexión  en 2005, oprimiéndosela en adelante solo por aire y mar, un precio que los integrantes de un mundo civilizado, liberal y secular, hubiesen consentido, pero en 2007, luego de ganar las elecciones parlamentarias y de asesinar al personal de FATAH– OLP,  HAMAS fue la mano fuerte que  gobernó a los castigados palestinos que pueblan las paradisíacas playas del Mediterráneo. A toda la derecha israelí le gustó el  coup de etat,  en el entendimiento que la división palestina alejaba la creación de su estado, por eso los liberales israelíes, principales víctimas del 7-10, ven a Netanyahu y compañía con las manos ensangrentadas ya que siempre miró para otro lado cuando se financiaba y armaba a los islamistas.  

South Africa no disimuló sus argumentos leguleyos. No apuntó a hechos concretos que no tengan que ver con la contestación bélica a la agresión desatada inesperadamente por los gazaties el 7 de octubre, rebosante de crímenes de guerra que cualquier mortal puede juzgar con hacer un click.  Los doctores caucásicos desbordaron carisma pero no argumentos. Un clásico palestino, ganar la opinión pública parece ser la  última ratio, ahora a cargo de su franquicia sudafricana.     

Quienes estamos en línea directa con la realidad israelí sabemos que luego del desconcierto inicial y de la torpeza de haber cortado el suministro de agua los primeros días posteriores al pogróm palestino, tal vez para que negocien el tema rehenes, los judíos han hecho lo posible  para que no haya más daños colaterales, es decir muerte de población inocente, de los estrictamente necesarios con el fin, demasiado ambicioso, de terminar con el islamismo a través de las armas. Un poco de manera hiperbólica y un poco en serio, se dice que  hay un abogado asesorando al Tzahal antes de cada ataque con posibles daños colaterales.  Se descuenta que pese a los múltiples esfuerzos son varios miles o más de una decena de miles los civiles muertos en un enclave donde más del 60 por ciento son mujeres y niños, pero genocidio es genocidio y masacre es masacre, aunque se las confunda en el lenguaje común. A título de ejemplo, Videla y compañía fueron juzgados por delitos de Lesa Humanidad distintos del genocidio. Igualmente en nuestras playas. El genocidio es el  crimen de los  crímenes.    

Claro, el actual gobierno que coaliciona a uno de los  más carismáticos líderes israelíes con una banda de lunáticos, ha dado  posibles indicios, por la falta de lucidez de estos a la hora de hablarle a un electorado que no le va en zaga, de una intención inexistente, cual es el exterminio físico y planeado de los gazatíes. 

Si lo trágico no  predominase, este  narrador se moriría de risa que la  prueba sudafricana se base en un discurso donde el líder de derecha nombra al bíblico Amalek y en un video casero de soldados israelíes cantando de manera inapropiada respecto de sus enemigos, además de las declaraciones de los impresentables ministros que coalicionan con Netanyahu.  Sin perjuicio de lo consabido: el drama del desplazamiento de casi dos millones de personas de sus hogares, previa destrucción edilicia, la inseguridad alimentaria, las enfermedades contagiosas, etc., son todos hechos catastróficos que no tipifican genocidio, pero no dejan de ser una tragedia. En el derecho penal la conducta juzgada debe coincidir milimétricamente con el delito previsto, eso se llama  adecuación típica. Es una cuestión jurídica y no moral, que siempre es opinable, la que debería exonerar a Israel.  

  Muchas caras enojadas y flema británica por parte de los europeo-descendientes y más nada. Demasiado poco para tanto daño colateral que la sola petición provoca. South Africa, los populistas  hispanoamericanos  y  el BRICS,  son un octavo frente para la problemática democracia liberal del Medio Oriente que hace 75 años pelea por su existencia, donde  parte de sus enemigos son su propio electorado.  

  Por supuesto, los africanos casi no mencionaron la agresión de Hamás y el genocidio planificado de israelíes de todas las edades, sexos y credos, como la toma y ejecución de rehenes. 

Las controversias entre las partes contratantes del tratado sobre la condena y prevención del genocidio  pueden ser  también sometidas a la  CIJ a petición de una de las partes. La defensa israelí demostró que  buscó resolver extrajudicialmente el diferendo con South Africa sin éxito. La CIJ no tiene fuero penal,  esto le pertenece a la Corte Penal Internacional que juzga a personas no a países.  En ello se fundó la intervención del Profesor Shaw, en demostrar que no hay una controversia con South Africa como cualquier niño mayor a tres años de edad puede darse cuenta.   

 Israel permite la introducción a la Franja de Gaza, de ayuda internacional en alimentos, medicinas y   combustible, además del pre-aviso de las zonas que van a ser   escenario de enfrentamientos bélicos mediante volantes y mensajes por sms, todos actos incompatibles con el deseo de exterminio. Estas explicaciones estuvieron a cargo de la deliciosa jurista Galit Kajwan.  

En un mundo serio, civilizado, con gobiernos liberales y seculares, la causa sudafricana para salvar a sus amigos islamistas y evitar más derramamiento de sangre palestina, debía ser rechazada in limine, pero como informa el periodista israelí Yonah Jeremy Bob del Jerusalém Post, los votos decisivos  están en manos de estos tres países:  Uganda, Jamaica e India. 

Se  aguarda que Estados Unidos, Alemania, Eslovaquia, Francia, Japón y Australia voten por Israel, y  que Líbano, Somalia, Marruecos, Brasil, China y Rusia voten en contra. China y Rusia podrían ser ligeramente comodines, ya que están acusados ​​de genocidio en otros foros globales, por lo que podría ayudarles que las acusaciones contra  los sionistas no prosperen a diferencia de lo que los dos gigantes autocráticos suelen votar en el Consejo de Seguridad y en la Asamblea General.  Se espera que la investigación lleve años y, además, a diferencia de la CIJ, que sólo investiga a Israel, la  Corte Penal Internacional persiga a los líderes de Hamás por sus crímenes de guerra. 

(1)De acuerdo a su página web, la Corte Internacional de Justicia es el principal órgano judicial de las Naciones Unidas y su sede se encuentra en La Haya. Se encarga de resolver controversias jurídicas entre los Estados Partes y emite opiniones consultivas para las Naciones Unidas y sus organizaciones especializadas. El “Estatuto de la Corte” es parte integral de la “Carta de las Naciones Unidas”. La Corte está integrada por quince jueces elegidos por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad en votaciones independientes, de acuerdo con sus méritos y no su nacionalidad. Se procura que estén representados en la Corte los principales sistemas jurídicos del mundo. No puede haber dos magistrados del mismo país. Tienen mandato de nueve años con posibilidad de reelección y no se pueden dedicar a ninguna otra ocupación mientras dure su mandato. Los magistrados designados en la actualidad son: Presidente: Peter Tomka (Eslovaquia) Vicepresidente: Bernardo Sepúlveda-Amor (México) Jueces: Hisashi Owada (Japón), Xue Hanqin (China), Ronny Abraham (Francia), Joan E. Donoghue (Estados Unidos), Leonid Skotnikov (Federación de Rusia), Mohamed Bennouna (Marruecos), Antônio Augusto Cançado Trindade (Brasil), Kenneth Keith (Nueva Zelanda), Abdulqawi Ahmed Yusuf (Somalia), Christopher Greenwood (Reino Unido), Giorgio Gaja (Italia), Julia Sebutinde (Uganda), Dalveer Bhandari (India). Pueden recurrir a la Corte todos los Estados Partes en su Estatuto, incluyendo a todos los Miembros de las Naciones Unidas. Estados que no son Miembros de las Naciones Unidas también pueden llegar a ser parte del Estatuto y, por lo tanto, recurrir a la Corte. Los particulares no pueden recurrir a la misma. La Asamblea General y el Consejo de Seguridad pueden solicitar opiniones consultivas de la Corte sobre cualquier cuestión jurídica. También los demás órganos de las Naciones Unidas y los organismos especializados pueden solicitar, con autorización de la Asamblea, opiniones consultivas sobre cuestiones jurídicas relativas al ámbito de sus actividades. La Corte tiene jurisdicción en todas las cuestiones que los Estados le sometan con relación a todos los asuntos previstos en la Carta de las Naciones Unidas o en tratados y convenciones vigentes. Los Estados pueden comprometerse por anticipado a aceptar la jurisdicción de la Corte, por medio de tratados o convenios que suscriban o bien declaraciones especiales que excluyan cierto tipo de casos. La Corte tiene un papel doble. El primero es arreglar, de conformidad con el Derecho Internacional, las disputas legales sometidas ante ella por parte de los Estados. El segundo es dar opiniones consultivas sobre cuestiones legales que le son referidas por órganos y agencias especializadas autorizados de Naciones Unidas. Ver el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia

(2) Se  entiende por genocidio,  actos  perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, a través de la  matanza, lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; sometimiento intencional a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; medidas destinadas a impedir los nacimientos o traslado por la fuerza de niños.  Son castigados  el genocidio;  la asociación para cometerlo;  la instigación directa y pública, la tentativa y  la complicidad, se  trate de gobernantes, funcionarios o particulares. Refiere a personas, no a países.  En La Haya se demandó a Israel porque South Africa dice estar en controversia con ellos y pide la adopción de medidas cautelares para evitarlo. El artículo 8 de la convención es el que habilita a South Africa a  recurrir a los órganos competentes de las Naciones Unidas a fin de que éstos tomen las medidas que juzguen apropiadas para la prevención y la represión de  dichos actos.   Son antecedentes de jurisdicción ante la Corte Penal Internacional de Justicia, la demanda contra Myanmar por  la persecución y eliminación parcial  de la minoría Rohingya y contra Serbia por hechos realizados por militares y paramilitares en Srebrenika, durante la Guerra de los Balcanes, que se parecieron mucho a las ejecuciones de judíos por los    Einsatzgruppen. Ambos procesos están en trámite. Los procesos de Nuremberg fueron anteriores a la creación de la Corte Penal Internacional. 

 (3)   El 14 de enero se publicaron en el Jerusalem Post algunos números de la guerra suministrado por el Ejército de Defensa de Israel: The IDF on Sunday published an extensive update on war statistics to date. These include some 9,000 Hamas terrorists killed; two of Hamas’s five brigade-level commanders eliminated; 19 battalion-level commanders killed of 24 battalions. Previously, the IDF has said it killed around 1,500 Hamas terrorists in the South during the early days of the war to counter Hamas’s invasion. The estimated total number of Hamas forces has varied wildly from 40,000 pre-war to 25,000. Around 170 Hezbollah and Hamas-affiliated terrorists have been killed in the North. The IDF has also arrested 2,300, who have been interrogated by Unit 504. There have also been a total of 30,000 IDF attacks on Gaza and around 750 on Hezbollah or other terrorists in the North. Since October 7, a total of 522 IDF soldiers have been killed in action, 188 of them since the ground invasion started. A total of 2,536 IDF soldiers have been wounded, 1,476 lightly, 672 moderately, and 388 seriously. The IDF did not provide numbers for Israelis evacuated from their homes in the North and the South, but these numbers have varied between the low 100,000 range to 250,000. The IDF has conducted 79,000 direct evacuation phone calls to Palestinians who did not evacuate when it had already dropped approximately 7.2 million leaflets warning them to evacuate, sent 13.7 evacuation warning text messages, and also 15 million recorded evacuation messages. The IDF has facilitated the transfer of 7,653 trucks carrying humanitarian aid to Palestinians in Gaza which were inspected at the Nitzana and Rafiah crossings carrying 137,920 tons of cargo. The cargo has included: 3,950 food trucks with 82,330 tons of food and 1,151 trucks of shelter supplies with 16,630 tons of  supplies. The cargo has also included 1,007 trucks with 11,510 tons of medical supplies, 863 trucks of water carrying 17,320 tons, and another 682 miscellaneous trucks carrying 10,130 tons of unspecified cargo.

 

 

 

 

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