En 1981 publica su tercer álbum: Aquello. Grabado en Europa, con más de un problema con el estudio de grabación, junto a un puñado de músicos uruguayos, argentinos y de alguna otra nacionalidad, Jaime logra uno de sus mejores trabajos. Como entendió en algún momento, su camino tenía que ser el de The Beatles, utilizar cualquier género de canción o ritmo para lograr el resultado buscado. Aquello tiene su primer gran hit, Los Olímpicos (que le causó muchas discusiones) donde armó una murga con cinco o seis músicos (emociona escuchar la voz de Roberto Darvin en el coro) y trajo a su querido amigo José Carbajal para dejarnos una canción, Aquello, que nos insinuaba mucho de lo que habíamos perdido y que deseábamos que volviera. Un álbum complejo, de muchos ritmos y riqueza. Un álbum que se transformó en un clásico y que anunciaba todo lo que vendría en la carrera de Jaime. En mi concepto, uno de sus tres mejores discos. Aquello, un álbum que vale la pena repasar canción por canción con varias de sus historias.
Continuar esta historia AQUÍ



