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Inversiones financieras: Renta fija es la mejor opción
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Inversiones financieras: Renta fija es la mejor opción

Las Letras de Regulación Monetaria (LRM) en pesos y los Bonos del Tesoro en Unidades Indexadas (UI) fueron las opciones de inversión más rentables en 2023 y seguramente vuelvan a serlo en 2024, en un contexto de baja inflación, reducción gradual de tasas de interés internacionales y mercados accionarios en máximos históricos que amenazan con una corrección fuerte.

Operadores de Bolsa consultados por El DÍA recomendaron en general posicionar una buena parte de los portafolios en instrumentos en pesos que le ganen a la inflación, en bonos nominados en dólares de mediano y largo plazo, algunas obligaciones negociables específicas y poco o nada de acciones.

Por otra parte, se espera para los próximos meses un mantenimiento de los niveles actuales de tasas de interés en pesos y que el dólar permanezca “planchado”, de forma que será muy difícil que las rentabilidades de las opciones nominadas en la divisa le puedan ganar a la inflación.

Los agentes indicaron que, por lo menos los primeros meses de 2024, tendrán condiciones similares a las de 2023, es decir con la persistencia de tasas de interés altas a nivel internacional –se especula con una única rebaja de 0,25% en todo el año a concretarse en julio o agosto-, una inflación local dentro del rango meta pero más recostada a su techo y la amenaza de una corrección en los precios de las acciones internacionales.

“Este es un año para colocarse en renta fija y proteger el capital”, dijo a El DÍA Francisco Echegoyen, analista de inversiones de Gastón Bengoechea Corredores de Bolsa, quien precisó que “estamos recomendando Letras de Regulación Monetaria, que rinden 9% anual en pesos, por lo que con una inflación anual de 5%, muestran una rentabilidad real de 4% anual”.

Por otro lado, Echegoyen consideró que “las emisiones en UI están atractivas”, ya que las notas en esa denominación rinden 3,5% por encima de la inflación y por lo tanto, “preferimos títulos en UI antes que en pesos”.

Otra de las alternativas que presenta el mercado es el “Bono Verde” que Uruguay reabrió en noviembre por USD 700 millones con vencimiento en 2034, título que paga 5,75% anual, con dicha tasa sujeta al cumplimiento de objetivos climáticos.

No obstante su tasa atractiva, el inconveniente radica en que si Uruguay cumple esos objetivos climáticos, el interés cae y si no los cumple, el interés aumenta y aunque está previsto que varíe 0,125% de acuerdo a ese cumplimiento o incumplimiento, puede beneficiar al Estado por pagar menos, pero perjudicar al inversor por ese recorte, puntualizó Echegoyen.

En cuanto a títulos locales, también está la opción de invertir en la emisión que UTE realizó en diciembre por el equivalente a casi USD 213,6 millones en dos series (A y B), la primera en UI, con vencimiento a 22 años y una tasa de interés del 3,725% anual; y la segunda en Unidades Previsionales (UP), con vencimiento a 25 años y una tasa de interés del 2,2% anual.

El corredor de Bolsa Angel Urraburu (h) señaló a El DÍA que “las opciones más rentables siguen siendo aquellas nominadas en pesos, que tienen su lugar y fueron las que más rindieron el año pasado”.

Urraburu precisó que “no vemos un dólar fortaleciéndose, por lo que tiene que haber un espacio para los pesos en las carteras”, aún reconociendo que “a los uruguayos les cuesta salir del chip de estar posicionados en dólares”.

Por otra parte, recomendó a los inversores que diversifiquen sus posiciones en cuanto a monedas y que es razonable tener un portafolio compuesto en 60% por opciones en dólares y 40% en moneda nacional.

En cuanto a la disyuntiva renta fija-renta variable apuntó a que la composición mayoritaria de la cartera debe estar en renta fija, dado que “los mercados accionarios están muy caros”, aunque “se puede apostar a alguna empresa que no cumpla con las expectativas de ganancias”.

Entre las inversiones que prefiere Urraburu en renta fija, están las Letras a 180 días con una tasa por encima del 9%, con una inflación pronosticada de entre 5% y 6% anual, el Bono del Tesoro 2050, con un rendimiento de 5,25% anual, o bonos corporativos de La Tahona, con una tasa de 7% anual.

Por otra parte, puntualizó que “estamos saliendo del corto plazo para entrar a títulos a mediano y largo plazo, que se van a valorizar más por la baja en las tasas de interés internacionales”. 

También destacó como atractiva la Nota en UI al 2029, con una tasa de interés de 2,74%, es decir que ofrece una tasa real de aproximadamente 3% anual.

En cuanto a las posibilidades de invertir en renta variable, Urraburu fue claro en que “hoy no pondría acciones en un portafolio”, debido a la sobrevaloración de este tipo de títulos y a la posibilidad cada vez más latente de una corrección, después que los principales índices bursátiles alcanzaron en lo que va del año récords sucesivos.

Con la mira puesta en el exterior, una alternativa para quienes prefieran una cartera compuesta totalmente por bonos es el ETF (fondo de inversión cotizable) BGF Global Government Fund de Blackrock, que tuvo un rendimiento de 5,84% en 2023.

Otra opción para la inversión en bonos es el ETF que cotiza en Nueva York bajo el símbolo “SHY” y que canaliza sus fondos a la colocación en deuda de Estados Unidos con plazos de entre uno y tres años y que tuvo un rendimiento de 2,99% anual el año pasado.

Finalmente, en cuanto a las acciones, ambos entrevistados coincidieron con algunos de los principales analistas internacionales en cuanto al riesgo de una corrección, debido al fuerte avance de los mercados en lo que va del año –el S&P 500 acumula una suba de 26% en los últimos 12 meses- y a una “sobrevaloración” de los títulos, particularmente del sector tecnológico.

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