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Editor responsable: Rafael Franzini Batlle
miércoles, febrero 4, 2026

Hoy la ética de la responsabilidad es la Coalición Republica

¿Por qué hacemos  política?

Esta debe ser la pregunta que nos debemos hacer cada uno de nuestros días de militancia. Y la respuesta es porque creemos en el poder de las ideas. Porque entendemos que la política, en su mejor versión, es la herramienta más noble para transformar la realidad. No entramos en política para ocupar cargos, ni para beneficio propio, sino para defender convicciones, para trabajar por aquello en lo que creemos y, sobre todo, para mejorar la vida de los demás.

Hacemos política porque sabemos que detrás de cada decisión pública hay personas concretas: una familia que espera oportunidades, un joven que sueña con quedarse, un trabajador que merece dignidad, un emprendedor que quiere progresar. Creemos que la lucha por la justicia, la libertad, el progreso y la igualdad no se da desde el cinismo, sino desde el compromiso diario con la verdad, el diálogo y el bien común.
No queremos ganar poder, sino ponerlo al servicio de una causa que lo trascienda.
Y quienes creemos en determinadas ideas —en la libertad, en la república, en el progreso, en la justicia— no lo hacemos en soledad. Nos organizamos, nos comprometemos, nos nucleamos en partidos políticos.

Nosotros, los colorados, liberales, progresistas, republicanos y defensores de la justicia social, lo hacemos en el Partido Colorado.
Porque creemos en el valor de la historia, pero también en el deber de construir el futuro. Porque sabemos que las ideas no cambian el mundo por sí solas: necesitan personas dispuestas a llevarlas adelante.

En Uruguay, cada partido político se presenta a las elecciones bajo su lema, que es su identidad institucional. Ese lema agrupa a todos sus sectores, listas y candidaturas. Es la bandera que representa su historia, sus ideas y su propuesta de país.
Ahora bien, también existe la posibilidad de comparecer en una elección formando parte de un lema que incluya varios partidos, la forma posible en Uruguay para una Coalición. Eso significa que varios partidos, manteniendo cada uno su propia identidad, estructura, autoridades y Cartas Orgánicas, acuerdan un camino común para competir en una elección y, eventualmente, gobernar juntos, el ejemplo mas claro es el Frente Amplio.

Esto no implica renunciar a lo que somos, ni a las ideas que defendemos. Al contrario: participar en una coalición desde nuestro lema nos permite aportar nuestra visión, nuestra sensibilidad y nuestra historia a un proyecto más amplio, sin disolvernos en él.
El Partido Colorado, por ejemplo, puede comparecer dentro de una Coalición Republicana, pero lo hace como Partido Colorado, con su programa, sus candidatos, sus listas y su bandera. Así, colabora con otros para construir mayorías, pero sin dejar de ser quien es.

La clave está en sumar sin rendirse, en dialogar sin diluirse, en cooperar sin dejar de representar a los ciudadanos que confían en nuestras ideas. Participar en coalición no es perder identidad: es apostar a que nuestras ideas puedan incidir más y llegar más lejos.
Para transformar la realidad, no alcanza con tener buenas ideas: hay que poder llevarlas a cabo.

Los partidos políticos no existen solo para debatir o conservar una identidad; existen para lograr fines concretos, para convertir sus principios en políticas públicas, para mejorar la vida de la gente desde el gobierno.
En el caso del Partido Colorado, tenemos ideas claras: creemos en la libertad, en la justicia social, en el progreso, en una república moderna y eficiente, feliz y justiciera. Pero esas ideas, por valiosas que sean, no cambian nada si no se traducen en decisiones, leyes, acciones concretas.

Y para eso hay una condición básica: ganar elecciones. Porque sólo desde cargos de responsabilidad —intendencias, alcaldías, parlamento, gobierno— es posible transformar los ideales en realidades.Hoy sabemos que el Partido Colorado, por sí solo, como tampoco los demás partidos del arco políticos de tradición liberal, no alcanzan a construir mayorías. Esa es una verdad que no nos debilita: nos desafía. Nos exige buscar acuerdos con otros partidos, formar coaliciones democráticas donde podamos defender nuestras ideas y al mismo tiempo hacerlas viables.

No se trata de renunciar a lo que somos, sino de entender que no llegar significa no poder hacer, no poder reformar la educación, no poder modernizar el Estado, no poder avanzar en igualdad de oportunidades, no poder proteger la república, no poder cumplir con lo que le prometimos a la gente.

Por eso, la coalición no es una renuncia, es un camino para llegar a gobernar y llegar es indispensable si de verdad queremos que nuestras ideas tengan impacto.
Y queremos dejar algo bien claro: no buscamos llegar por ambición personal, ni por ocupar cargos por el cargo mismo.
Queremos llegar para poner nuestras ideas al servicio del país.
Para que esas ideas —que llevan décadas defendiendo la libertad, la justicia y la dignidad— no se queden en los papeles ni en la memoria, sino que vuelvan al gobierno, que es donde pueden cambiar la vida de las personas.

“El Partido Colorado no es un fin en sí mismo: es un instrumento para mejorar la suerte del pueblo” Luis Batlle Berres.

Los batllistas sabemos que no queremos coaliciones para repartir cargos, queremos coaliciones para llevar al poder nuestras ideas, queremos coaliciones porque no queremos resignarnos a que el Partido Colorado quede como mero espectador, queremos estar donde se decide, no por ambiciones personales, sino por responsabilidad histórica.
Hoy, como ayer, el Partido Colorado tiene que ser parte de las grandes transformaciones del Uruguay, y para eso necesita tender puentes, construir acuerdos, mirar más allá de sus propias filas. La coalición no es una renuncia: es una herramienta para llegar, para incidir, para transformar.

Por eso, la coalición no es una renuncia, es un camino para llegar a gobernar.
Y llegar es indispensable si de verdad queremos cambiar las cosas.
Gobernar es nuestra responsabilidad, hoy la ética de la responsabilidad se llama Coalición Republicana.

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