29 C
Montevideo
Editor responsable: Rafael Franzini Batlle
miércoles, febrero 4, 2026

Encuesta nacional argentina

Es menester tener en cuenta la existencia de cuatro indicadores estratégicos que se han convertido en el principal sostén de la narrativa oficialista de la gestión del Gobierno Nacional: Imagen de Milei, Aprobación de su gestión, Expectativas de mejoras económicas y Expectativas de descenso de la inflación. En el mes de septiembre se encendieron luces de alarma: la opinión pública y tanto los oficialistas periféricos como los independientes, comenzaron a percibir que la inflación no bajaba lo suficiente, y por consiguiente tanto imagen como gestión descendieron de manera significativa.

Sin embargo, a partir de allí, en la medida que la inflación descendía, imagen y gestión comenzaron a crecer de manera sostenida hasta el mes de enero. Entre febrero y abril comenzó el descenso, influido por dos factores: los económicos propiamente dichos (expectativas de crecimiento de la economía y aceleración de la inflación) y las consecuencias del #Libragate, una verdadera estafa que sorprendió a los argentinos y que tuvo al propio Javier Milei como uno de los principales protagonistas.

Es innegable que existe una especial sensibilidad en la opinión con respecto al éxito del modelo económico, aunque desde la irrupción de la estafa cripto, se instaló de manera indubitable la percepción que Milei también es parte de la casta, y, en definitiva, es “más de lo mismo”. Dicho de otro modo, es parte del propio sistema que prometió combatir.

Por consiguiente, la comparación entre enero y abril deja al descubierto una tendencia a la baja en la totalidad de tales indicadores. La imagen de Milei descendió 5,6 puntos; la aprobación de su gestión 3,6 y las expectativas que la economía siga creciendo obtuvo un saldo de 5,6 puntos negativos. Pero lo más importante se observó con respecto a la percepción de la evolución de la inflación: allí el descenso fue de más de 9 puntos.

En síntesis: el cuadro actual de situación para la gestión Milei es bastante complejo dado que en los cuatro indicadores que sostienen la narrativa de la gestión existe una fuerte opinión negativa.

Segmentación psicográfica: de la ilusión a la transición a una nueva etapa.

La pregunta sobre el sentimiento sobre el futuro muestra una preponderancia de sentimientos negativos. Cabe destacar, de manera sintética, que la bronca se diferencia del miedo en que es un sentimiento negativo con certidumbre. Esa diferencia entre certidumbre e incertidumbre se observa claramente en esta evolución. Se observan tres etapas:

Al comienzo, la Ilusión. Desde la asunción de Milei hasta septiembre de 2024 primaba la esperanza, donde el miedo a lo desconocido fue perdiendo peso hacia la bronca y una incertidumbre aséptica. A partir de septiembre comenzó una etapa de transición, donde un segmento de la población migró de la esperanza a la incertidumbre. Algo que cambió a raíz de diversos sucesos que comenzaron en febrero con el caso Libra, luego con la reaparición del fenómeno inflacionario y que se cristalizaron en un nuevo escenario donde priman los sentimientos negativos.

Las preocupaciones de los argentinos: la economía se mantiene en el centro de la escena.

Ya no es una novedad: las principales preocupaciones de los argentinos, especialmente como consecuencia del feroz ajuste aplicado por el gobierno, se focalizan en la cuestión económica. La percepción es tan significativa que puede agruparse en varias categorías: bajos sueldos e ingresos, crecimiento de la inflación y pobreza. También es importante puntualizar a la inseguridad (especialmente en los principales núcleos urbanos de nuestro país) y también a la corrupción, un issue que creció de manera notable desde el #Libragate.

El préstamo del FMI: ¿fortaleza o debilidad?

Con respecto al acuerdo con el FMI, al menos si se tienen en cuenta los datos que se obtienen en esa última encuesta, el panorama no parece ser demasiado alentador, especialmente en lo que se refiere a la posibilidad que los números del gobierno aumenten.

El dato obtenido es más que elocuente: 6 de cada 10 argentinos poseen imagen negativa del organismo internacional. Aquellos que lo ponderan de modo positivo, alcanzan al 36 por ciento, que no por casualidad son los que representan al núcleo duro de apoyo que tiene Milei.

Otro dato de la misma encuesta que no debe pasarse por alto es que la palabra FMI es percibida por la mayor parte de los argentinos como sinónimo de crisis. Está fuertemente instalado en el imaginario colectivo, incluso atravesando varias generaciones, que en cada crisis económica el Fondo Monetario fue partícipe necesario del problema.

Pero lo más grave no solo descansa en la imagen: en este trabajo de campo, cuando se pregunta si recurrir al FMI es una fortaleza o una debilidad para la gestión Milei, la respuesta obtenida es más que contundente: 5,5 de cada 10 la consideran una debilidad.

Vale la pena también puntualizar dos datos que se convierten en la expresión contundente del riesgo que asume el gobierno al tomar ese crédito: el 20 por ciento de los que optaron por Milei en el balotaje lo perciben como una debilidad y apenas 3 de cada 10 independientes lo interpretan como una verdadera fortaleza.

Como puede verse, un desafío que a todas luces obliga al gobierno a usar ese crédito con mucho cuidado y destreza técnica y política, para no repetir el fracaso de Macri en 2018.

Reflexiones de cara al futuro cercano

Como punto de partida, es necesario decir que es más que evidente que está todo por verse en cuanto a las últimas medidas económicas tomadas por la actual gestión que, en función al otorgamiento del crédito del Fondo, incluye al supuesto levantamiento del cepo.

Sin embargo, para el ciudadano de a pie, el que tiene que salir a pelearla todos los días, es muy difícil que le pueda tan siquiera llegar. La aventura, el desafío de llegar a fin de mes, ubica a la gente muy lejana a los avatares de la macroeconomía.

Como ya fuera expresado, la mayor parte de los argentinos tienen hoy en día tres preocupaciones importantes: sueldos e ingresos que no alcanzan para llegar a fin de mes, la inflación que está aumentando y que todo indica que como consecuencia de la devaluación seguirá creciendo, y la inseguridad, que cada día es más significativa, acompañada por situaciones de extrema violencia.

Tampoco debe pasarse por alto que el 2025 es un año electoral, que este proceso ya se inició con los comicios realizados en Santa Fe para elegir constituyentes para reformar su Carta Magna provincial.

En primer lugar, es necesario tener en cuenta que existen dos principios que en líneas generales se cumplen en una elección de medio término: el primero de ellos es que son veinticuatro elecciones provinciales diferentes, que reflejan la realidad de cada distrito; para continuar, el factor plebiscitario siempre y de alguna u otra manera está presente.

En esta elección, la economía y el cumplimiento de las expectativas que hasta el momento sostienen tanto la imagen del presidente como la aprobación de su gestión serán puestas a prueba, especialmente hacia fines de octubre a la hora de ir a las urnas, para renovar la mitad de la Cámara Baja y un tercio de los Senadores Nacionales.

El anuncio del otorgamiento del nuevo préstamo del FMI, presentado pomposamente como la tercera etapa del modelo económico de gestión, implica inexorablemente una devaluación encubierta y si tal cosa ocurriera traerá aparejado el recrudecimiento de la inflación en nuestro país.

Milei y su equipo hubieran preferido aguantar sin devaluar hasta después de las elecciones de octubre, pero las exigencias del Fondo fueron inquebrantables y el equipo económico no le pudo torcer el brazo. Ahora no le queda más que esperar a que la turbulencia pase rápido y que los melones se vayan acomodando en el carro de aquí a las elecciones nacionales de medio término.

Es indudable que pasarán muchas cosas en los meses venideros, siempre con la economía en el centro de la escena.

Reporte completo de para EL DIA: Pulsa aquí

 

 

 

 

Para continuar leyendo EL DIA, por favor remueva su blockeador de avisos.  Gracias!