Se cumple medio siglo de la clausura arbitraria de EL DIA, dispuesta por el entonces Presidente de la República (1972-1976) Juan María Bordaberry Arocena.
Ese miércoles 7 de mayo de 1975, nuestro matutino no estuvo en las manos de los lectores.
La autoritaria decisión tuvo la vía del decreto del Poder Ejecutivo y fue como consecuencia del disgusto que le produjo al presunto Jefe de Estado, un editorial publicado unos días antes por este medio de prensa.
En 1975, Bordaberry Arocena, con la economía sonriente gracias a un gasto público sin precedentes en obras desarrollistas, pensaba constituirse en un pequeño tirano, cosa que finalmente no logró. Las Fuerzas Armadas golpistas, disfrazadas de un raro e inexplicable republicanismo, le obligaron a terminar su mandato dentro del supuesto plazo constitucional. Luego designaron consecutivamente, a dos civiles y un militar a su antojo.
Al militar y abogado Pedro Alberto Demicheli Lizaso por el breve período hasta su renuncia (12 de junio de 1976 al 1ero. de setiembre de ese año), al Dr. Aparicio Méndez (1976-1981) y para usurpar el tercer período constitucional, al militar golpista, el ex Comandante en Jefe del Ejército, Teniente General Gregorio Alvarez, 1981-1985.
Los militares y sus técnicos civiles, en el año 1980 quisieron consolidar al régimen mediante un plebiscito que impondría una nueva constitución. La ciudadanía la rechazó y deslegitimó aún más al gobierno de facto, en el llamado electoral del 30 de noviembre.
También los sectores opositores de los partidos tradicionales le ganarían las elecciones internas a quienes defendían al régimen en 1982.
El gran ganador de esas internas fue Julio María Sanguinetti.
Wilson Ferreira Aldunate estaba proscripto y en el exilio. Habían pretendido matarlo en Argentina en 1976. Zelmar Michelini, Gutiérrez Ruiz y otros ciudadanos, incluidos Manuel Liberoff Peisajovich, perdieron la vida asesinados en el marco del Plan Condor ese año.
La justicia uruguaya, con la presión de tener un Poder Ejecutivo de izquierda, condenó al pequeño Presidente, o simplemente lo proceso, por la complicidad supuesta en estas ejecuciones ilegales en la Argentina, además de otras desapariciones forzadas que tuvieron lugar durante su mandato. Falleció privado de libertad, presumo que en su casa, el 17 de julio de 2011.
Bordaberry Arocena, el Presidente civil que se doblegó ante el golpe de estado del 9 de febrero de 1973, pactando con los insurrectos en la base aérea de Boiso Lanza y dos de sus ministros, el de interior Hugo Linares Brum y el de Defensa, Walter Ravenna calificaron, en ese decreto, a este diario de opositor. Esa condición es una de las muchas honras le supone la lucha por la libertad a este diario, en estos últimos tres siglos.
Como explica el Decreto que a continuación transcribimos, la legitimación de la dictadura se amparaba en la doctrina de la seguridad nacional que debía hacer frente a una presunta conspiración internacional marxista.
Para salvarnos de esa trama y de paso llevar a la práctica el contenido económico de los comunicados 4 y 7, manifestados por las Fuerzas Armadas, en sus elementos antidemocráticos, en las horas del golpe de estado del 9 de febrero de 1973, estas tomaron el poder gradualmente, desde ese día hasta marzo de 1985.
En el año 1975, “de la Orientalidad”, se decía que el poder sindical estaba en manos del comunismo, que en última instancia quería tomar al Poder Ejecutivo por medios ocultos, violentos o vaya uno a saber como.
He aquí el decreto:
VISTO: el editorial del diario EL DIA titulado “ Tema para legislar” inserto en la página 6 de la edición del 2 de mayo de 1975.
CONSIDERANDO:
I- Que la prédica opositora de dicho diario se ha desarrollado en ejercicio de la libertad de prensa, derivación de la libertad esencial de expresión del pensamiento.
II- Que es responsabilidad irrenunciable del Gobierno de la República mantener la situación de seguridad nacional alcanzada en el ejercicio de su derecho y deber ante la conspiración contra la Patria desarrollada por la acción ilegítima del marxismo internacional: situación que precisamente, permite al mencionado diario la manifestación de sus opiniones políticas que, cuando se cometían graves delitos contra sus locales y la propia persona de sus redactores, no podía realizar con la libertad que ahora goza.
III- Que, sin embargo, en el editorial referido se dice: “ Las peculiares circunstancias vividas en el país luego de los acontecimientos del 27 de junio de 1973, determinaron al Poder Ejecutivo, según es sabido, a regular por decreto y de manera severa el ejercicio del derecho de huelga”.
Se afirma erróneamente que esa regulación se efectuó “ por decreto” cuando se hizo por Medidas Prontas de Seguridad, conforme a la Constitución y sólo formalmente por vía de decreto.
La medida de seguridad aprobada por el Consejo de Estado se adoptó necesariamente desde que en ese entonces el poder sindical dominado por el comunismo encaminaba su actividad, por cualquier método, a la conquista global del Poder Público.
La alegación de que esas medidas eran meros decretos era, por otra parte, la misma que hacían los disueltos grupos marxistas para enervar la legítima defensa nacional que ejercía el gobierno.
La mención intencionada a acaecimientos del 27 de junio de 1973 implica asimismo desconocer que la decisión gubernativa de esa fecha constituyó la iniciación de un proceso revolucionario que procura la reafirmación del Derecho en cuanto norma de la convivencia en la libertad y en el orden, que el régimen político depuesto había falseado hasta posibilitar peligrosamente la acción de quienes perseguían su destrucción.
IV- Que la reiteración de esas afirmaciones podría, por tanto, configurar el delito de instigación pública a desobedecer las leyes ( artículo 149 del Código Penal) y a alterar la tranquilidad y el orden públicos; ATENTO a los expuesto precedentemente y a lo dispuesto en el artículo 3 del Decreto 484/73 del 27 de junio de 1973 y en el artículo 168 inciso 1ero. de la Constitución de la República: el Presidente de la República resuelve: 1- Clausúrase el diario EL DIA por una edición a partir de su notificación. 2- Pase a la Jefatura de Policía de Montevideo a sus efectos. 3- Comuníquese, etc.
La dictadura pasó, Bordaberry murió en prisión. El diario EL DIA está en su manos hoy.



