El gobierno de Yamandú Orsi volvió a generar una nueva polémica, al decidir la compra de un campo en Florida para el Instituto Nacional de Colonización (INC) por USD 32,5 millones en anteposición a otras prioridades, como el combate a la pobreza y especialmente la pobreza infantil.
El predio, según explicaron fuentes del gobierno, fue comprado en “homenaje” al recientemente fallecido ex presidente José Mujica, que según se dijo, en vida veía con buenos ojos esa inversión.
La operación, realizada con una llamativa premura apenas pocas horas después del fallecimiento del ex líder del Movimiento de Participación Popular (MPP), motivó que la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del Senado convocara a autoridades del Ministerio de Ganadería y del Instituto de Colonización.
El senador colorado Pedro Bordaberry señaló que “mil hectáreas de las 4.000 hectáreas son inundables” y la estancia “tiene una mansión de 17 habitaciones con piscina”, lo que “no parece ser una actividad para colonos”.
Tal vez, “en esa mansión piensan hacer un hotel de turismo”, pero para ello deberán presentar un plan, agregó Bordaberry, sobre el predio que estaría destinado a un proyecto de lechería para no más de 30 familias.
Además, no están incluidos en el precio de compra USD 2,8 millones en maquinaria y equipos, lo que sí se dijo en un principio.
Por si fuera poco la compra en sí, se supo en los días siguientes que el presidente del INC, Eduardo Viera, no puede ejercer ese cargo por ser colono, de acuerdo al artículo 200 de la Constitución.
Más allá de consideraciones técnicas, es evidente que el gobierno priorizó destinar una suma no menor de recursos para una iniciativa que si bien no deja de ser importante, ya que potenciar el campo y el afincamiento de familias en él es básico para el desarrollo rural, el país tiene otras necesidades urgentes.
Días pasados se conoció que la pobreza alcanza a 17,3% de las personas y 13,4% de las familias, de acuerdo a la metodología de cálculo por ingresos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Además, 32,2% de los niños menores de seis años, son pobres.
Cada vez más un problema multidimensional, como ahora lo reconoce el INE en la elaboración de las estadísticas, la pobreza se la combate principalmente con educación, alimentación, vivienda digna, acceso a los servicios de salud y hasta conectividad.
En la educación, prioridad
marcada por casi todos los últimos gobiernos pero que sólo en el último se logró avanzar con una reforma curricular, es fundamental continuar con la extensión de las escuelas de tiempo completo.
Las escuelas de tiempo completo y tiempo extendido suman actualmente 321 en todo el país, 14% del total,cuando aumenta la demanda, según reconoció recientemente la directora general de Primaria, Olga de las Heras.
Algunas de las últimas escuelas de tiempo completo inauguradas el año pasado, como la 319 de Empalme Nicolich (Canelones), a la que asisten 92 niños, requirieron una inversión total de USD 2,2 millones, es decir que con 32 millones que el Estado desembolsó en el campo de Florida, se podrían haber construido 14 centros escolares de tiempo completo.
Del mismo modo, los centros CAIF, creados durante el primer gobierno de Julio María Sanguinetti (1985-1990) para dar una atención integral a la infancia en situación vulnerable, tienen un costo de construcción e instalación de un millón de dólares cada uno, por lo que con el desembolso de Colonización se creaban 32 nuevos centros CAIF.

A casi tres meses de la instalación del nuevo gobierno y mientras el ministro de Economía Gabriel Oddone habla de “no aumentar la presión fiscal, lo que no quiere decir que no sea posible recurrir a cambios tributarios”, se siguen esperando anuncios concretos sobre los recursos que se destinarán a combatir la pobreza infantil y las medidas específicas para ello. De acuerdo con el programa del Frente Amplio se propone ofrecer un apoyo de 2.500 pesos a las familias con niños en centros de educación inicial y escuelas de la ANEP para el inicio de clases, duplicar la cobertura en jardines y escuelas de tiempo completo y aumentar en 50% el monto de la tarjeta Uruguay Social (TUS), medidas que tienen un costo estimado en USD 500 millones.
Hasta el momento, ninguna autoridad confirmó si ese plan y otras iniciativas y políticas más amplias estarán incluidas en el próximo Presupuesto, al tiempo que tampoco se tomaron medidas de emergencia o transitorias para comenzar a abordar la problemática.
Parafraseando al ex presidente Tabaré Vázquez, “lo primero es lo primero” y hoy lo primero es atacar la pobreza infantil, con resultados visibles que no se pueden demorar.


