La estrella pop del mundo progresista, fallecido esta semana, antes de co-fundar una guerrilla urbana, formó parte del Partido Nacional, de los ex presidentes de Uruguay, Luis Lacalle Herrera (1990-1994) y su hijo Luis Lacalle Pou (2020-2024).
José Mujica integró el despacho del entonces diputado nacionalista Enrique Erro ( 1912-1984) cuando el segundo fue en 1959, por escaso tiempo, ministro de Industria y Trabajo, designado por el primer colegiado – Poder Ejecutivo pluripersonal con integrantes del partido mayoritario y de la oposición-. El Partido Nacional había ganado las elecciones un tiempo antes.
Erro, para las elecciones de 1962 dejó las filas del partido tradicional y formó su propia agrupación para aliarse con el Partido Socialista en la llamada Unión Popular, con la cual vuelve a la Cámara de Representantes. Co fundó el Frente Amplio en 1971 cosa que José Mujica no hizo por integrar el clandestino y subversivo Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros del cual era un mando medio.
Recién en 1989, los guerrilleros sesentistas se integran a la monolítica coalición de izquierdas. El brazo político de los ex sediciosos, sus amigos, colaboradores y arribistas, que conforman el Movimiento de Participación Popular, en las pasadas elecciones de octubre de 2024 obtuvieron, solamente ellos, casi la mitad de la cámara de Diputados. Si no fueran tan vario-pinto, podrían decidir los destinos del país comprometiendo su liberalismo.
El actuar Presidente de la República Oriental del Uruguay, Yamandú Orsi, un profesor de historia que hizo carrera en la Intendencia de Canelones y luego fue su intendente por 10 años, viene de esta agrupación.
Alejandro Sánchez, formado en las ciencias sociales y defensor del pobrismo, secretario de la Presidencia, llamó en algún momento a su agrupación “Tupamaros”.
Según informaba el Semanario Marcha en su Cuaderno número 73, el 25 de abril de 1973, el autoritario Poder Ejecutivo comandado por Juan María Bordaberry Arocena le efectuó un pedido de informes al Senador Enrique Erro, tratando de indagar si tenía o no un vínculo con la organización subversiva Tupamaros. El interrogatorio se remitió a la Comisión de Constitución y Legislación del Senado de la época.
En el mes segundo del inicio del autoritarismo en nuestro país, el Poder Ejecutivo le preguntó al Senador Erro si conoció personalmente a José Alberto Mujica Cordano. En caso afirmativo, ¿desde qué época? ¿Con que frecuencia lo trató? ¿Militaron en alguna actividad política?
Además le pidieron que diga si es cierto que a pedido de familiares del tupamaro, gestionó su asistencia jurídica cuando aquél se hallaba detenido.
El 2 de mayo de 1973, por escrito, el Senador contestó el pedido de informes al Presidente de la Comisión parlamentaria, Héctor Grauert.
Erro contestó:
Si (lo conoció a José Mujica), ya que integraban juntos la juventud herrerista que luchaba contra el imperialismo, inspirada por Luis Alberto de Herrera (abuelo de Luis Alberto Lacalle Herrera y bis abuelo de Luis Alberto Lacalle Pou).
“Cuando fundamos la lista 41, en el Partido Nacional en 1958, José Mujica acompañó este movimiento político. En el año 1962, al crearse la Unión Popular, figuró en las listas electorales respectivas. Con posterioridad a esas elecciones, el antedicho no militó más en nuestro grupo político y dejé de verlo”.
Las últimas palabras de la respuesta de Enrique Erro no tienen desperdicio.
“Quiero agregar que a la referida persona la conocen muy bien el Presidente de la República, Juan María Bordaberry, Juan José Gari y la Señora Olga Clérici de Nardone por haber actuado dentro del chicotacismo”.
La página web de la Presidencia de la República, con fecha 2 de octubre de 2014, plena presidencia del ex tupamaro, transcribe el recuerdo que el segundo presidente frenteamplista le hizo al Senador tan cuestionado por el autoritarismo en aquél año 1973, en el homenaje que le brindó la Cámara de Representantes al cumplirse 30 años de su fallecimiento en 1984.
Dijo el entonces Presidente José Mujica que Enrique Erro fue un hombre altamente progresista y con una gran sensibilidad social. El entonces mandatario definió a quién fuera su mentor político, como un hombre de coraje cívico insobornable y símbolo de la ética y el compromiso con Uruguay y su gente.
Subrayó que ese “coraje cívico” refiere no solo a la capacidad de separarse del sector político en el cual se había formado y educado, el Partido Nacional, sino con el coraje suficiente para caer en la temeridad.
El fatídico año 1973 encontró a Erro ocupando una banca del Senado. El rechazo de su pedido de desafuero fue el motivo que usó el Poder Ejecutivo y los militares que lo tutelaban para disolver el parlamento el 27 de junio.
En 1975, en Argentina, el senador depuesto se dedicó a denunciar en ese país la situación de Uruguay, pero fue arrestado por pedido de Montevideo debido a esa militancia antidictatorial.
Permaneció a disposición del Poder Ejecutivo Nacional argentino de María Isabel Martínez de Perón, sin ser presentado ante la justicia pese a que hasta marzo de 1976 rigió el sistema democrático, y fue llevado de una cárcel a otra en situación de extrema vulnerabilidad.
Finalmente fue dejado en libertad en noviembre de 1976, cuando la dictadura en ese país ya llevaba ocho meses, y expulsado, ante lo cual se refugió en Francia, donde falleció de leucemia en 1984.


